Super

 

Las buenas personas y acciones son persistentemente hostigadas en el cine de James Gunn. En la desorbitada Tromeo y Julieta (su debut como guionista para el entretenimiento del Troma de Lloyd Kaufman), sus amantes acaban por vivir un destino peor que la muerte, pero no sin que antes Julieta se transforme, literamente, en una vaca. El polémico remake del Amanecer de los muertos de Romero dirigido por Zack Snyder y que guionizó Gunn, no sólo subía las apuestas añadiendo un bebé zombi, sino que logró terminar con un mensaje aún más desesperanzador que en la original. Y en su debut como director con una terrorífica comedia slither (género infravalorado donde los haya), en el interior del Grant de Michael Rooker, un marido celoso, vive con una ninfómana alienígena que se manifiesta como una máquina amatoria malvada pustulosa y con tentáculos (los tentáculos, pero sobre todo las mujeres poseídas por la lascivia parecen su constante). Es decir, en el mundo de Gunn, celebrar y rechazar la violencia (en cualquiera de sus formas) son dos acciones que pasarán por mezclarse bajo subtextos subversivos, controvertidos y muy, muy hilarantes.

Hace tiempo que los superhéroes están en boga, que son los más efectivos movilizadores de los espectadores en este momento. Los tratamientos del género heroico no sólo se producen desde la perspectiva del superhéroe tradicional, sino también desde la óptica de la construcción ciudadana de una identidad salvadora, de los que podríamos considerar iconos humanoides que a través de la ética procurarán luchar por los indefensos, por el bien y la justicia. Algunos ejemplos actuales son Special, Defendor, Kick-Ass o Chronicle (aunque aquí hay poderes sobrehumanos), pero ya desde El Gran Héroe Americano en la pequeña pantalla, y desde Kingdom Come y Batman en el mundo del cómic hemos visto cómo los superhéroes en realidad no son meros bienhechores glorificables, sino gente con una obsesión patológica por hacer un bien a la comunidad que por una parte, nadie pidió y por el otro, sólo genera más violencia y garantiza erróneas soluciones de blanco y negro ante escenarios marcados por su amplia diversidad cromática.

Frank (Rainn Wilson) es un pánfilo cocinero de un restaurante de comida rápida de una región anodina de la pequeña ciudad norteamericana (es ese obrero alienado de mirada perdida en un punto fijo que da vueltas y vueltas a ese filete de carne picada) que se encuentra feliz y recientemente casado con Sarah (Liv Tyler), exdrogadicta que por lo que vemos ha decidido salirse del mal camino para volverse una buena ciudadana junto a nuestro protagonista. Obviamente, Frank sólo ha supuesto en Sarah un parón entre aventuras, y en cuanto se aburre de la vida responsable pero insulsa elige abandonar a su esposo para irse con Jacques (Kevin Bacon en el papel del traficante) y volver a drogarse y ser feliz. Frank no podrá aceptarlo. Su mente formará una falsa realidad en la que se han llevado a su pobre Sarah contra su voluntad, y se sentirá en la obligación de rescatarla (rescatar a alguien contra su propia voluntad como idea). El origen de esta psicosis lo provoca el visionado de un episodio del Vengador Cristiano (qué cosa más grotesca) y una alucinación en la que Dios le abrirá la cabeza y rodará una especie de barrita pescanova por su cerebro.

Por cierto que el cristianismo tampoco parece salir bien parado de este filme. Cuando en esta película los buenos expresan sus motivaciones notamos ese faux autoimpuesto que, sin embargo, concuerda con los preceptos que emanan del ideario del buen cristiano. Las expiaciones, penitencias y sacrificios no son más que escudos reduccionistas para poder victimizarse agusto.

Pero en fin, que esto le animará a combatir el crimen bajo la apariencia de Crimsom Bolt y a defender a los impedidos de la misma forma que se haría en un cómic de la edad de oro, con un estado de las cosas simple, invariable e irreconciliable con la realidad imperante a día de hoy donde los problemas no son tan simples como para solucionarlos a garrotazos (la llave grifa como arma definitiva). Para complicar aún más la trama, aparecerá una histriónica, bruta e ida Libby (Ellen Page), dependienta de una tienda de cómics y que también parece traer su propia complejidad de casa. Cuando se da cuenta de que Frank puede ser el tarado enmascarado que está causando furor en las noticias todos los días encontrará la aparentemente ansiada oportunidad de escapar de la realidad. Y cuando esta sádica e hiperactiva joven se une a Crimsom Bolt (de nuevo, contra la voluntad del aludido) para luchar contra monstruos inventados Gunn explorará la relación de estos dos personales para ir bajando escalones hasta llegar al sótano del ser humano con perversiones, furores violentos y estupros invertidos de por medio. El final ya será algo totalmente fuera de lugar, que amarás u odiarás, pero que de cualquier manera no te dejará indiferente.

Precaria dirección, actuaciones irregulares, fotografía pesada, trash, pop, moralidad ambigua y sobre todo, una comedia negra muy bruta hacen de “Super” una apuesta fuerte por convertirse en el mejor retrato de la verdad detrás del héroe ciudadano (más verdad que en Kick-Ass, y que verá como su válida sucesora la también grande God Bless America). Costó dos millones y medio, fue calificada de R (el equivalente a “para mayores de 18”) y recaudó poco más de 300.000 dólares. Fue un fracaso estrepitoso, y se quedó sin distribución en el extranjero salvo en Islandia, Japón, Italia y Rusia. Lo más cómodo será comprar el DVD y aceptar los subtítulos en inglés. Si te ha llamado la atención el argumento, si te gustan los cómics y la risa culpable, si quieres ver la mejor interpretación de Ellen Page, si ya te la había recomendado un amigo y, sobre todo, si te gusta la sangre, disfrutarás con ella. Shut up crime!

Intro de la película con la canción de Tsar: “Calling all destroyers”

Frases destacadas:
Frank: Lo que hace que alguien decida convertirse en superhéroe es querer combatir el mal.
Frank: ¡No robes! ¡No pegues a los niños! ¡No vendas droga! ¡Muere, crímen!
Jacques: ¿De verdad crees que matándome, ahogándome hasta la muerte… vas a cambiar el mundo?
Frank: La gente parece estúpida cuando llora.
The Holy Avenger: ¡Yo no te pararé, sino el poder de Nuestro Señor el Sagrado Jesucristo!
Libby: Imagínate cómo debe molar ser un enano.

Calificación: 7.5

Bolaextra:

Este es James Gunn junto a Sasha Grey haciendo una escena porno. ¿Qué? ¿Que esto está en Youtube y no te lo crees? Haces bien en sospechar, pero como dijo el director: “PG Porn está hecho para los amantes del cine porno… a los que les gusta todo menos el sexo”. Maravilloso.

PG Porn: Roadside Ass-Sistance, de James Gunn

2 total comments on this postSubmit yours
  1. Como nieto e hijo de fontaneros y fontanero veraniego no puedo evitar decir que ¡eso no es un llave inglesa! ¡Es una llave grifa!

  2. ¡Y hace bien! Subsanado.

1 pingback on this post
Deja tu comentario

Tu nombre

Tu nombre

Por favor, escribe un email válido

Se necesita un email

Por favor, escribe tu mensaje

Videodromo © 2014 All Rights Reserved

Bienvenidos a Videodromo.

Designed by WPSHOWER

Powered by WordPress