Berlinale 2012 día 3: juegos de niños y nazis espaciales

Esto ya está en marcha, y menuda marcha. Ayer fue el día de Angelina Jolie en Berlín, como titulaba un tabloide alemán. La actriz y directora presentaba su “En tierra de sangre y miel” pero bien podría haber pasado por aquí solo a saludar y comerse una Currywurst con Pommes frites que el revuelo habría sido similar: llenazo en pases y rueda de prensa, que acabó siendo seguida por muchos periodistas a través de las enormes pantallas dispuestas para la retransmisión de los eventos porque no cabía un alfiler.

Trailer “En tierra de sangre y miel”

El eclipse Jolie, durante el cual solo existía ella, duró poco más de una hora, y tal como vino se fue. No hay tiempo para lloros: siempre está bien tener una superestrella saludando aquí y allá pero es que justo después de la rueda de prensa de la estadounidense venía uno de los platos fuertes de la sección Panorama del festival, una película que por su desquiciada temática y connotaciones se ha convertido en uno de los estandartes a seguir en la Berlinale: Iron Sky

Tras el shock del vídeo, una anécdota para entender esta producción un poco más. Buscando algo que comer por los alrededores de la Potsdamer Platz, centro neurálgico del festival, me di de bruces con Timo Vuorensola, director de la película, un finés de proporciones considerables, pelo engominado, gafas de pasta y perilla. No estaba echando un cigarrillo en la parte posterior del hotel donde se celebran las conferencias: estaba grabando un vídeo en inglés sobre la presencia de Iron Sky en el festival berlinés. Otro más, porque no es el primero ni mucho menos, y probablemente no será el único. El propio director es parte fundamental de la campaña de marketing de la cinta, que tiene en Internet un aliado soberbio.

Trailer “Iron Sky”

Así es como se promociona una película de 7.5 millones de euros de los cuales casi uno se ha recaudado en base al crowdfunding: mandando mensajes a los inversores vía Youtube de cuando en cuando. Las pequeñas producciones necesitan grandes (y baratas) ideas para darse a conocer y a Vuorensola, además de tenerlo claro, le ha salido la jugada, por ahora, redonda; no en vano el vídeo de invitación a la premier que se celebró ayer se propagó viralmente por Internet gracias al movimiento fan que existe detrás de una película. En solo dos semanas ha sido visto casi medio millón de veces. Y lo curioso es que esos fans pusieron dinero a ciegas, sin saber si el resultado va a satisfacer sus expectativas. Sin embargo sí vieron esta maravilla de vídeo, heredero de los avances falsos de Grindhouse, con mensaje final del propio director alentando a todos a disfrutar con su trabajo. No sé qué les parecerá a los lectores de Videodromo pero a mí me convenció:

Sin embargo, y lamento como nadie tener que decir esto, Iron Sky está lejos de ser la maravilla que se perfila en los dos vídeos anteriores. ¿Qué ha podido fallar? La premisa es tremenda: después de setenta años se descubre que los restos del Tercer Reich siguen muy vivos ocultos en la Luna y dispuestos a conquistar la tierra a fuego y acero viajando a ella en unos inmensos ovnis armados hasta los dientes.

Empecemos con lo bueno: qué efectos especiales. Son increíbles. Alucinantes, envolventes, tremendos, acertados, y me quedo corto. Fueron desarrollados por veinticinco profesionales fineses en Tampere y, según el director, hay casi tantos planos retocados digitalmente como en Transformers. Y la calidad de los mismos es estupenda. Vuorensola confesó en la rueda de prensa que a él lo que más le gusta son las batallas espaciales, factor que se ve reflejado en el tramo final de Iron Sky. Además, la banda sonora corre a cargo de Laibach.

B Mashina -Laibach

Sin embargo el guion es lo que sustenta una película, más aún una de bajo presupuesto, y es aquí donde la producción germano-australiano-finesa hace aguas por todos lados. El punto de partida pasado de vueltas no es suficiente si no tiene una historia detrás. Iron Sky es una sucesión de gags, algunos con más gracia que otros (algunos realmente graciosos y otros que a lo mejor solo entienden en Helsinki) que sufre de un desarrollo pobre de trama y personajes que, en los seis años que ha durado la producción, sorprende que no se haya cuidado un poco más. No seremos nosotros quien pidamos peras al olmo en una cinta de nazis espaciales; estamos hablando saber crear tensión. Porque una hora y media sin tensión, en fin, no hay quien la soporte.

De todas formas Iron Sky es una cinta interesantísima, aunque las razones sean extracinematográficas: parece que el crowdfunding funciona, ¿es lo nazi ya pop? ¿Se puede bromear sobre el nazismo? De ser así ¿En Alemania sí pero un usuario español de Twitter no puede decir nada del Holocausto?. Otro  día volveremos sobre ella.

Cambiamos de tercio. Dictado.

La única cinta española que compite en la sección oficial es el nuevo trabajo de Antonio Chavarrías, una historia que, aunque parece una película de género al uso, va más allá y explora cómo afronta el ser humano el sentimiento de culpa y cómo este puede moldear la vida de un individuo. Sorprende un poco la presencia de Dictado en la sección oficial teniendo en cuenta el perfil más comprometido socialmente de muchas de las producciones que compiten con ella; y ya comentamos que en la gala de apertura tanto el alcalde de Berlín como el ministro de cultura alemán refirieron este punto en sus discursos. Pero el hecho es que aquí está, y como apuntan tanto Chavarrías como Juan Diego Botto y Bárbara Lennie esto es ya una estupenda noticia no solo como reconocimiento para el equipo sino, por supuesto, como lanzadera internacional.

Vamos a empezar con lo mejor aquí también, y lo mejor de Dictado es Bárbara Lennie. A pesar de compartir protagonismo con unos correctos Juan Diego Botto y la niña Mágica Pérez, la actriz está arrebatadora y brilla por encima de los demás con un personaje al que le saca todo el jugo, un personaje cercano con el que es difícil no sentirse de algún modo identificado.

El punto fuerte del film está en el desarrollo de los personajes, y en cómo estos, poco a poco, decubren al espectador que no son lo que parecen, por qué son como son, y a dónde les está llevando esa transformación que todavía no ha acabado. Por desgracia la cinta adolece de cierta falta de tensión sostenida a lo largo de las diferentes escenas que conforman el nudo del film, algo que se antoja casi imprescindible en una producción con niña inquietante y adultos paranoicos. Y es una pena, teniendo en cuenta lo cuidada que está la historia y lo bien atados que todos los elementos quedan al final de la misma.

De todas formas, y sin ser perfecta, Dictado es una propuesta pequeña y digna, y aunque el camino hacia el Oso de Oro es complicado nuestros mejores deseos están con Chavarrías y su equipo. Eso fue todo; empezamos a coger ritmo. Y, para terminar, algo completamente diferente. Si alguien visita Berlín próximamente y le apetece tomar algo a un precio más que razonable (¡más barato que en España!) en un ambiente eminentemente veiteañero pero abierto a cualquier edad, y a veces con música en directo, que no olvide asomarse al bar Laika, cerca de la parada de Neukölln. No solo de cine se alimenta el hombre.

Victor Martín Pozuelo.-

Anteriormente en la Berlinale 2012:
Berlinale 2012 día 0
Berlinale 2012 día 1
Berlinale 2012 día 2

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  1. Buen trabajo Victor, muy interesante

  2. ¡Gracias cinefila!

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