La tesis de Un feliz acontecimiento puede resultar sorprendente por poco transitada: el embarazo y posterior maternidad no son per se etapas maravillosas que llenan de luz y color la vida de (sobre todo) las afortunadas madres sino que es un periodo de altibajos tanto físicos como mentales que vapulean a la mujer, a veces incluso dejando secuelas de por vida. Los desajustes hormonales, las dificultades en la pareja, la presión social o el machismo soterrado terminan por derrumbar las idílicas ideas preconcebidas que se han ido levantando y perpetuando en torno al tema. ¡Y nos han hecho creer que esto era lo más bonito del mundo!

Ya habíamos visto algunos embarazos incómodos en el cine con anterioridad: a vuela pluma recordamos la angustia que vivimos con la protagonista de ¿Quién puede matar a un niño? de Narciso Ibáñez Serrador o la violación con explosivo final de Alien. Pero no hace falta bucear en el terror o la ciencia ficción para sufrir con el maravilloso milagro de la vida porque la realidad también puede ser aterradora. Rémi Bezançon adapta la novela de Éliette Abécassis con la ayuda de Vanessa Portal en el guion y nos regalan una historia salpicada de humor negro, ciertamente cruda, pero al mismo tiempo sincera, a ratos divertida y distinta a lo que estamos acostumbrados en su discurso.
La cinta sigue a Barbara, una joven enfrascada en su carrera, desde el momento de conocer a Nicolas, el futuro papá, y explora la cara oculta del embarazo y la maternidad desde la óptica de la protagonista. Durante algo más de hora y media el espectador descubre guiado por la desorientada mamá primeriza las enormes dificultades a las que se enfrenta una mujer en esta situación. La historia se sostiene en gran medida gracias al estupendo trabajo de la actriz Louise Bourgoin. Sobre sus hombros cae el mayor peso de la epopeya y ella responde con eficacia en cada uno de los estadios que atraviesa su personaje. Pio Marmaï, en segundo plano, cumple como el padre irresponsable e involuntariamente machista que no entiende realmente qué está sucediendo en su propia casa.

Un feliz acontecimiento destaca por su poderoso y relativamente polémico mensaje y por su invitación a la reflexión pero es también entretenida y cómica. Bezançom y Portal se meten hasta el cuello con un tema que ellos mismos consideran casi tabú en nuestra sociedad pero consiguen salir airosos siendo muy certeros al retratar situaciones que no son desconocidas pero a las que se les suele dar una lectura diferente, y combinando con acierto drama y alivios cómicos… Y tal vez por tener razón. Imprescindible.
Frases destacadas:
Nicolas: “Quiero un hijo tuyo”
Barbara: “Hazme uno”
Barbara: “Dar a luz significa desgarrarte y coserte con aguja e hilo”
Anuncio televisivo: “La pregunta que se hacen todas las madres agotadas: ¿cómo matar al bebé?
Barbara: “No tengo derecho a ser desgraciada. Se supone que ser madre es lo más bonito del mundo”
Barbara: “Me acorraló, me sacó de quicio, me enfrentó a lo más absoluto: amor, sacrificio, ternura, abandono. Me dislocó, me transformó. ¿Por qué no me lo había dicho nadie? ¿Por qué no se habla de eso?”
Calificación: 8



























