¿Podría mantenerse un gobierno unido con un pueblo mitad esclavo y mitad libre? Se interroga el narrador en los primeros momentos del nuevo y esperado trabajo de Steven Spielberg, titulado Lincoln, tras ese desastre que fue War Horse. Esa pregunta pica la curiosidad del espectador automáticamente, y le abre un abanico de esperanzas sobre el núcleo central de la trama. En este caso se centra en la aprobación de la enmienda número trece de la Carta Magna estadounidense, que abolió la esclavitud en todo el territorio. Su texto dice:
Sección 1. Ni en los Estados Unidos ni en ningún lugar sujeto a su jurisdicción habrá esclavitud ni trabajo forzado, excepto como castigo de un delito del que el responsable haya quedado debidamente convicto.
Sección 2. El Congreso estará facultado para hacer cumplir este artículo por medio de leyes apropiadas.
La vida de este personaje histórico ha pasado por seriales de televisión, adaptaciones cinematográficas y programas de humor como el Saturday Night Live, series de dibujos animados, como Futurama en el capítulo Todas las cabezas de presidentes o Los Simpson. Es un personaje recurrente en la vida de los norteamericanos y hace unos meses hemos tenido la oportunidad de visionar una aproximación un tanto rocambolesca, pero no la única, porque no sólo se enfrentó a vampiros, también a los dicharacheros zombies.
El nuevo trabajo del realizador norteamericano se centra en cómo consiguieron los votos para promulgarla dentro del contexto bélico secesionista, quedando este en un segundo plano, y llevando al primero “las intrigas palaciegas” que fueron necesarias para conseguir los votos necesarios. Tony Kushner se aleja del campo de batalla y se adentra en la pugna política al adaptar libremente el libro Team of Rivals: The Political Genius of Lincoln de la escritora Doris Kearns Goodwin, y obvia por completo toda la casuística socio-económica que generó la Guerra de Secesión. Siendo hasta el momento Lo que el viento se llevó, el film que posiblemente mejor retrate este tema.
Así pues, Kushner y Spielberg levantan un largometraje que posee mecanismos de thriller (cómo conseguir los votos) frente a los de biopic. Reconociendo que su funcionamiento es perfecto, el tempo está medido. Eso es gracias, una vez más, a la gran labor como montador de Michael Kahn y una banda sonora esplendida de John Williams, que llevan en voladas al espectador durante los 150 minutos de metraje, ciertamente un poco excesivo. No podemos olvidar el excelente elenco de la cinta, empezando con un magistral Daniel Day-Lewis, arropado por maravillosos actores de la talla de Sally Field, David Strathairn, Hal Holbrook, Tommy Lee Jones, Jackie Earle Haley, un irreconocible James Spader y por supuesto el actor de moda Joseph Gordon-Levitt.
Llama la atención como alude el guionista del film a la propaganda integradora cuando uno de los personajes dice: “en democracia hay una fuerza que nos mantiene unidos.” Obviamente se refiere a la labor de la propaganda, aspecto que Spielberg mantiene a la vista de todos. Sólo diré un detalle técnico, fijaos en el tratamiento lumínico y fotográfico del personaje central, esa luz cenital permanente, que le genera un aura angelical. Así que, si os sentáis en la sala y os dejáis llevar por las expectativas que abre el narrador os defraudará por completo aunque no os aburrirá, porque la tesis de Lincoln es otra. Además, el realizador de Cincinnati no huye para nada de poner un broche final de carácter melodramático, cuando bien podría haber puesto el punto en el primer plano sobre Thaddeus Stevens en la cama con su concubina, me hubiera parecido magistral y redondo, dada la deriva real de la película. Eso sí, no defraudará a sus fieles seguidores porque esconde todas las taras oficiales de este artista, las relaciones entre padres e hijos, los matrimonios en crisis, etc. Finalmente sólo puedo decir, es ameno pero con muchas carencias argumentales, que bien podría haber formado un díptico con La conspiración de Robert Redford, y que agradeceréis acudir a verla en versión original, por el excelente trabajo de Day Lewis.
Frases destacadas:
George Yeaman: ¿Quién está dispuesto a dar votos a los negros? ¿Qué será lo siguiente? ¿El sufragio universal?
Abraham Lincoln: La guerra casi ha acabado ¿qué sirve un cadáver más?
Mary Todd Lincoln: Si no consigues los votos deberás responder ante mi.
Abraham Lincoln: El futuro de la dignidad humana está en nuestras manos.
Calificación: 6


























Félix S. Trabanco
enero 17, 2013
¿Solo correcto el film? Yo he leido en DIRIGIDO POR y en IMAGENES DE ACTUALIDAD que es un film excelente y bastante atípico. Hasta mañana no podré dar mi opinión, pero de todas formas, ¿por qué le tienes tanta manía a Spielberg Alfie?. Bueno a lo mejor no es manía, pero lo tratas como esa gente que dice que es solo un muy buen artesano. Alguien que yo conozco (un snobillo que por supuesto no se parece en nada a ti), incluso lo llamó “gran director de serie B”, lo juro por Dios.
Un saludo
Félix S. Trabanco
enero 18, 2013
Acabo de verlo y este film esta a miles de kilometros de ser simplemente correcto, al contrario, es muy muy bueno. Si bien es un film de mensaje positivo, lo hace de una manera que dista mucho de ser simple o facilón. A mi me gusta War Horse, el anterior film de Spielberg, pero a ese film si se le podría acusar en ciertos aspectos de ser bastante simplista e ingenuo, no pertenece a las grandes obras del genio de Ohio. Este último film sin embargo si que será reconocido como una de los grandes trabajos de Spielberg.
Alfredo Manteca
enero 22, 2013
Yo prefiero sin duda alguna “El color púrpura” eso es una genialidad, una obra maestra y desde luego se centra en el mundo del racismo y sus raices. Yo no llego a esos términos. Tampoco digo que sea mala, al revés, sólo un encefalograma plano puede decir que es mala. Pero adolece de ciertas cosillas. Por cierto ¿la vistes en VOSE? El trabajo de Daniel es brutal