Un año después de su estreno en México llega a los cines españoles “Don gato y su pandilla“, adaptación cinematográfica de la mítica serie de Hanna- Barbera (Los Picapiedra, El oso Yogui) , que se emitió en los años 60, con personajes nuevos e historia renovada.
En esta ocasión, Don Gato y sus amigos Benito, Panza, Cucho, Espanto y Demóstenes viven en el Nueva York actual, en el mismo callejón de siempre, continúan con sus trastadas y, como es costumbre, el oficial Matute los persigue día sí y día también. Pero todo cambiará con la llegada de Lucas Buenrostro a la ciudad y su ascenso a jefe de policía. Acompañado de su secretaria Trixie, Buenrostro oprimirá a los neoyorquinos y despedirá a todos los policías de la ciudad para después sustituirlos por robots, cámaras y pantallas en un intento por mantener el orden en la Gran Manzana. Nueva York se convierte de la noche a la mañana en un infierno para sus habitantes, por lo que Don Gato y su pandilla se pondrán en marcha rápidamente y harán todo lo posible para devolver la normalidad a la ciudad y librarla de la tiranía de Buenrostro.
Visto esto, ¿no os suena de algo la historia? Cámaras hasta dentro de la viviendas, toque de queda, pantallas a lo largo y ancho de la ciudad… Sí, efectivamente, los guionistas Kevin Seccia y Timothy McKeon no se rompieron mucho la cabeza al parecer. No tuvieron más que leer “1984″, de George Orwell, simplificar la trama al máximo, meter un ejército de robots, añadir a Don Gato y compañía y voilà, ya tienen película nueva. Sin duda, el guión es de todo menos original la cosa no queda ahí, hay un problema casi peor que el anterior: la lentitud del largometraje. El film mexicano-argentino tiene un ritmo muy pausado que es más que posible que consiga aburrir o, al menos, cansar a los más pequeños de la familia que, acostumbrados a un cine con más acción y dinamismo como “Shrek” o “Cars”, puede que no aguanten una hora y media sentados en el cine.
Sin embargo, no todo es malo en la nueva adaptación del clásico de Hanna-Barbera. Más allá de ese guión más que predecible, su director Alberto Mar ha conseguido mantener la esencia de los personajes intacta, conservando a la perfección esa personalidad chulesca y elegante a la par de Don Gato y captando el modo de ser de todos y cada uno de los amigos gatunos del protagonista, sin los cuales nos sería nadie. Otro punto a favor de los creadores de “Don gato y su pandilla” es la facilidad con la que aparentemente han conseguido adaptar esos 30 capítulos al mundo actual, renovando la imagen, añadiendo un 3D que moderniza la historia y todo ello sin perder ese toque sesentero que impregnaba la serie de Hanna-Barbera.
Al trasladar la película desde el otro lado del charco, ha sido necesario un cambio del acento latino del original al español actual, lo que ha sido posible gracias a José Corbacho y David Fernández (alias Rodolfo Chikilicuatre), que han insuflado vida a Don Gato y su inseparable compañero, manteniendo intacto el espíritu de los felinos de los años 60.
Aunque, tras ver la película, una cosa queda más que clara y es que este largometraje está pensado más para padres que para niños y los más pequeños servirán de excusa para no ir solos al cine a esos adultos que de pequeños disfrutaban con “Don Gato y su pandilla”.
Frases destacadas:
Don Gato: De nada, Matute. Sabe que si no hubiera sido por nosotros, no habría delitos que perseguir y no habría conseguido su ascenso.
Lucas Buenrostro: Por supuesto, siempre se puede engañar a la gente, pero nunca a la tecnología.
Don Gato: Solo robamos a los ricachones para dar el dinero a nosotros y a los los huerfanitos. ¿Te he dicho el cariño que siento por los huerfanitos?
Trixie: Dijo que la ciudad estaría más segura, pero ahora nadie está a salvo de usted.
Panza: ¿Qué estará haciendo Don Gato?
Cucho: Yo sé quién lo sabría: Don Gato. Él siempre sabía lo que estábamos haciendo.
Don Gato: No conozco el significado de la palabra imposible.
Calificación: 5






























Chacal
junio 27, 2012
Esto es un producto perfecto para salir directo a DVD, sin pasar por salas de cine, porque creo que no se las merece. A una animación que combina mal la tradicional con la CGI se une un guión insultantemente infantiloide. Y si, ya sé que es una película para niños, pero Pixar también las hace y mayormente no son así (con la mediana excepción de la también muy irregular Cars 2)