Monthly Archives: Noviembre 2011

Crítica “Happy Feet 2″

“Happy Feet 2” es un contraste brutal con el resto de la producción de una gran productora como es Warner Bross, en la sección de animación salen productos bien intencionados, blancos como la nieve y políticamente correctos. Mientras que la … Continue reading

Crítica: “La puerta de no retorno”

“La puerta de no retorno” es un viaje al corazón de África, al corazón de la familia Zannou y, si se deja, al del espectador. Santiago Zannou rueda el reencuentro de su padre, Alphonse, con su familia en su Benin … Continue reading

Crítica “Acero Puro”

Que todo esta creado, parece ser cierto, al igual que Robert Zemeckis y Steven Spielberg poseen un olfato increíble y saben revisitar la filmoteca para repescar historias, de eso va “Acero Puro”. Es más, si tuviera entre ocho y catorce … Continue reading

Crítica “El gato desaparece”

Carlos Sorin se acerca al thriller con una pequeña historia sobre trastornos mentales y dormir con el enemigo en “El gato desaparece”, su última película. La acción se sitúa en Argentina. Una mujer, interpretada por Beatriz Spelzini, espera la vuelta … Continue reading

Sorteo “Acero Puro”

Justo dentro de una semana se estrena en nuestro país “Acero Puro”, que como ya os hemos adelantado, se trata de una película de acción ambientada en un futuro cercano, en el que el boxeo se ha transformado en un deporte de alta tecnología. Está protagonizada por Hugh Jackman, quien encarna a Charlie Kenton, un boxeador fracasado que pierde la posibilidad de ganar un título cuando poderosos robots de 90 kilos y más de dos metros de altura comienzan a competir. Convertido en un promotor de poca monta, Charlie sobrevive ensamblando robots de bajo coste, a los que apunta en peleas del circuito amateur. Finalmente, cuando esta situación toca fondo, Charlie se asocia con su casi desconocido hijo Max (Dakota Goyo) para construir y entrenar a un auténtico robot campeón. A medida que suben las apuestas en la brutal arena en la que todo vale, Charlie y Max, contra todos los pronósticos, tendrán una última oportunidad de triunfar.

Gracias a Walt Disney Studios Motion Pictures Spain abrimos hoy el concurso dedicado a esta película. En juego están estas cinco estupendas sudaderas talla M, Para poder entrar en el sorteo debéis responder acertadamente a la siguiente pregunta: ¿cuál es la inusual función que posee el robot Atom a la hora de boxear?. La solución la podréis encontrar  si leéis atentamente la noticia titulada “Acero Puro-curiosidades de producción“. Pero a nuestros fieles lectores y que nos sigan en el facebook “WebVideodromo” podrán ver alguna pista que iremos poniendo a lo largo del fin de semana.

Como siempre debéis mandar un correo a la dirección sorteo(punto)videodromo(@)gmail.com con vuestros datos personales para que podamos haceros llegar por correo postal una de estas cinco sudaderas. En el asunto debéis poner “sorteo acero puro”. Cerraremos el sorteo dentro de una semana, es decir, el viernes del estreno, luego a las 00 horas del viernes lo daremos por concluido y todo correo que entre después de esa hora no tendrá opción.

Advertencia: las sudaderas pueden dar un poco más de talla, así que para los que gastáis una L os podría servir la M.

“Acero Puro”-Curiosidades de la producción

Shawn Levy (Noche en el museo, Noche loca) dirige “Acero Puro” está ambientada en un futuro cercano, donde los robots se han apoderado del ring desplazando a los  humanos. Hugh Jackman (Lobezno, El truco final) interpreta a Charlie Kenton, un arriesgado ex boxeador con problemas económicos, quien ahora se gana la vida en competencias de robots de poca monta, operando a los boxeadores de metal que volvieron obsoleta su profesión. Este largometraje está lleno de curiosidades como que  cada robot posee un aspecto, personalidad y paleta de colores bien definidos y mide entre 2 y 2, 50 metros de alto. Basado en el cuerpo humano, cada robot posee dos piernas, dos brazos, un torso y una cabeza (excepto el robot de dos cabezas acertadamente llamado “Twin Cities”). Además de sus personalidades distintivas, cada robot posee un sonido específico que refleja su personalidad. Cada puñetazo de los robots, va acompañado de un sonido específico conforme al material de su esqueleto, sus mecanismos, su contextura y masa corporal; y además hay un sonido asociado al aura de cada robot, de manera que al encender un robot, éste emite un zumbido propio o un silbido o el rumor de un motor o el sonido de un ordenador.

En el filme también aparece Evangeline Lilly (“Perdidos”), quien da vida a Bailey, nunca se imaginó que realizaría una película de boxeo, pero cuando leyó el conmovedor guión, quedó completamente fascinada. El pequeño oriundo de Toronto, Dakota Goyo, quedó seleccionado entre miles de niños de 10 años que se presentaron a una audición para el papel de Max, el hijo del personaje de Hugh Jackman, como parte de un casting internacional.

El rodaje de las escenas de boxeo entre robots se realizó tanto con la tecnología de captura de movimiento (motion capture) como con robots que se construyeron en tamaño natural. Los elementos de captura de movimiento se interpretaron y rodaron meses antes en un escenario en la ciudad de Los Ángeles. Los boxeadores subieron al ring enfundados en trajes que permitían captar datos de sus movimientos mientras luchaban, estos luego eran transmitidos a robots avatares generados por computadora, que instantáneamente podían verse en los monitores del set. Luego, durante la fotografía principal, los realizadores dispusieron sus cámaras sobre un ring vacío y a través de las mismas podían ver los datos de captura de movimiento, permitiéndoles observar y enmarcar la pelea de los robots en el ring en tiempo real.

Sugar Ray Leonard fue contratado por los realizadores para desempeñarse como consultor de boxeo de la película y entrenar a Hugh Jackman para su interpretación en el ring. La diseñadora de vestuario Marlene Stewart creó un guardarropa para el personaje de Hugh Jackman, Charlie, inspirado en los diseños de la década de 1960 que partían de ese estilo americano más rudo. Hasta sus lentes de sol son retro.

En “Acero Puro” los dos mundos del boxeo de robots están claramente demarcados. Por un lado se encuentra la liga oficial (la WRB), patrocinada por grandes compañías, donde se mueve mucho dinero, con competencias en sitios acreditados y estrictas reglas. Por el otro, se encuentra el circuito marginal, donde se compite en sitios no autorizados, sin reglas, sin restricciones y donde los robots luchan hasta morir.

Los Robots que podréis ver en el ring a lo largo de la película responden al nombre de:

  • ATOM: No será el más grande ni el más llamativo de los robots sobre el cuadrilátero pero es el más extraordinario. Es el robot ‘héroe’.
  • ZEUS: Es el campeón de la WRB. Es enorme y se lo describe como ‘La estrella de la muerte’. Sus brazos poseen mecanismos de golpes mediante pistones programados. No sólo nunca fue derrotado, sino que además ningún otro robot que haya peleado contra él, ha logrado sobrevivir más allá del primer round.
  • MIDAS: De color rojo y dorado, lleva un corte de cabello al estilo mohicano. Es pendenciero. No acata reglas. Empleará cualquier medio necesario con tal de ganar una pelea.
  • NOISY BOY: Es un antiguo robot de la liga que, cuando comenzó a perder peleas, fue exiliado a Sudamérica y Asia para ofrecer exhibiciones de boxeo. Ahora ha regresado, pero ya no posee cualidades para competir en la liga, de manera que sólo pelea en circuitos de poca monta.
  • AMBUSH: es un robot que compite en circuitos de baja categoría. La mejor pelea que Charlie logra organizar para Ambush es, literalmente, contra una cabeza de ganado.
  • TWIN CITIES: con su torso cuadrado, Twin Cities es un despiadado robot de dos cabezas.
  • METRO: Con un brazo verde y otro azul, ambos de diferente forma y tamaño, Metro se asemeja a un Frankenstein malogrado.

El productor ejecutivo Steven Spielberg tuvo mucho que ver en el diseño de los robots y le confió al director desde una etapa inicial que él no quería crearlos de forma digital, pese a que actualmente la tecnología como para hacerlo existe y estaba disponible. “En el mundo digital, el elenco actúa ante ‘la nada’. Cuando hay una representación física, por el contrario, el actor puede interactuar con ella, tocarla, mirarla a los ojos. Allí es cuando la actuación florece. Es bueno para los actores tener algo ‘real’ enfrente; algo tangible con lo cual interactuar en un espacio determinado. Ése fue el único consejo que le di a Shawn: si tienes la oportunidad, construye estos robots a escala real”.

Por su parte, Levy desarrolla: “Steven Spielberg me dijo que él hizo Jurassic Park hace mucho tiempo pero que la película era creíble porque construyeron dinosaurios ‘reales’ y animatronics; hay una credibilidad superior en la actuación que no se obtiene si los personajes son creados enteramente por computadora. En la primera reunión, Spielberg me adelantó que debíamos construir algunos de los robots. Entonces hicimos cuatro, a escala.

“Creo que fue un gran consejo”, continúa, “porque a causa de ello las actuaciones se sienten muy reales y son emotivas. Los actores interactuaron con robots reales”. Los realizadores convocaron a un talentoso grupo de geniales artesanos de Legacy Effects para diseñar los robots. Ellos crearon una amplia gama de fascinantes pugilistas para ACERO PURO, todos ellos con diferentes apariencias y habilidades especiales.

En el film, los robots son operados por humanos, con controles remotos de alta tecnología y paneles de control, pero todos son personajes muy especiales. Tal como menciona la productora Susan Montford: “Prácticamente podríamos haber hecho una película por cada robot que tenemos aquí, porque todos tienen una personalidad muy desarrollada”. Don Murphy, también productor, agrega: “La clave está en crear personajes. Tienen que estar completamente desarrollados. Aunque claramente no son seres humanos, deben ser más cercano posible a esa condición para que la audiencia pueda sentir con y por ellos. Todos son personajes reconocibles e identificables”.

Con esto en mente, los realizadores quisieron que cada uno de los macizos autómatas tuviera una personalidad, estética y hasta una paleta de colores bien específica y diferente entre sí. El tamaño de los robots varía entre los 7,6 pies (unos 2.30 metros) y los 8,5 pies (2.50 metros) y son antropomórficos en el sentido de que tienen dos brazos, dos piernas, torso y cabeza (o en el caso de uno de ellos, dos cabezas). Pero son capaces de hacer cosas que los humanos no pueden. Fue un proceso creativo desafiante pero muy placentero entre los diseñadores de los robots y los realizadores del film, responsables entre ambas partes de lograr el perfecto elenco de personalidades robóticas.

El director Levy señala: “Deseo que el público sepa que, pese a que la premisa de la película es de ciencia ficción, estos robots no lo son. Son máquinas que, tal como nos gustaba imaginar, podrían haber sido construidas por los seres humanos. Además de su escala —no poseen la escala de los Transformers y no son indestructibles— les hemos conferido una fragilidad y una humanidad que nos recuerdan a antecedentes como Iron Giant y WALL•E”.

Tal como Levy quiso que los robots lucieran diferentes y originales entre sí, también deseó que cada uno de ellos tuviera una específica personalidad en cuanto a sus sonidos. Eso significó dos cosas: una, que cuando un robot pega un golpe, hay un sonido específico y propio de su material esquelético, sus mecanismos, su volumen y su masa. También hay un sonido aural, que implica que, por el sólo hecho de ser encendido, cada robot tiene un silbido, un zumbido, el ronroneo de un motor o el sonido de una computadora.

El diseñador de sonido, Craig Henighan, disfrutó de crear patrones que no existían en los archivos. Grabó su propio material, tal como los ruidos propios de un depósito de chatarra, de un choque de autos, del metal golpeando otros trozos de metal, etc. Con una variedad de registros, interpretó algunos de ellos hacia atrás, o ajustó el tono de otros.

Tal como apunta el director: “El sonido de cada robot fue hecho a medida e individualmente. Esto es algo que, probablemente, no le importará a nueve de cada diez espectadores. Sin embargo, yo creo que genera una rica variedad dentro de la película, que la hace original”. Mientras que los otros robots boxeadores son súper brillantes y característicos, Atom, el héroe, es rescatado de una pila de chatarra y definitivamente muestra las marcas de su pasado: abolladuras, arañazos y más. Pero sus ojos azules que emiten luz brillan poderosamente, otorgándole una presencia que no puede ser omitida.

Atom posee una inusual función de ‘modo sombra’ que refleja cada movimiento que ve, así que, cuando Charlie boxea con él en esta función, Atom adopta los movimientos de la vieja escuela del box, trayendo un nivel de humanidad a su estilo con gracia y fineza, dos cualidades largamente olvidadas sobre el cuadrilátero. Qué hace a Atom tan especial es una pregunta que los guionistas y realizadores pasaron mucho tiempo discutiendo. ¿Atom es simplemente una buena mezcla entre metal y programación, o tiene algo que se parece a la conciencia?

Levy agrega que en la etapa inicial de producción, el productor ejecutivo Robert Zemeckis sugirió que la duda para decidir si Atom tiene sentimientos o no sería una de las más difíciles de transitar. “Pero, si lo haces bien, puede ser una de esas cosas que hacen que una película tenga poesía”, apunta el director. “Allí es donde un film emociona al público”. Para algunos miembros del elenco, la apariencia de los robots de tamaño real en el set fue una total sorpresa. Anthony Mackie recuerda: “Era mi primer día en el plató, estaba hablando con Shawn [Levy] y, por el rabillo del ojo, vi a este enorme e imponente robot. No esperaba ver eso… Fue sensacional. Después, el robot comenzó a mirar a su alrededor. Creo que me quedé allí pasmado, ¡esperando que comenzara a golpearme en cualquier momento! Allí me di cuenta de que estábamos haciendo un tipo de película muy diferente de lo que había imaginado. Fue una gran experiencia”.

 

Se reestrena “Scarface” en el Palafox

Este fin de semana, gracias a Universal España, podremos ver en pantalla grande y en versión digital, ese clásico del cine de los ochenta que es la versión de 1983 firmada por Brian De Palma titulada “El precio del poder (Scarface)”. Considerada por todos como una obra de culto incuestionable, su guión escrito por el genial Oliver Stone, bebía de dos fuentes, la primera era la novela de Armitage Trail, y en segundo lugar en el clásico de 1932 obra de Howard Hawks y Ben Hecht. Nosotros ya la pudimos ver en pantalla grande en su momentos, pero ahora puede ser toda una ocasión para revisitarla en la sala oscura y no delante de la tele, y para que las nuevas generaciones se reencuentren con una forma de entender el cine distinta a la que están acostumbrados, así que nunca es tarde a pesar de que hayamos tenido que esperar veintiocho años para volverla a ver sentado en una butaca. Obviamente podréis ver a unos jovencísimas Michelle Pfeiffer o Mary Elizabeth Mastrantonio, o un Al Pacino en pleno estado de gloria. Completan el reparto Steven Bauer, F. Murray Abraham y de un actor que no puede faltar en un filme de gangsters, me refiero al gran Robert Loggia Así que marcad en vuestras agendas los días 25, 26 y 27 de noviembre, que tenéis una cita amigos cinéfilos en el cine Palafox de Madrid, para escuchar diálogos magistrales para una puesta en escena inolvidable sobre este mito del cine del hampa norteamericano. Nos vemos allí lectores.

Alfredo Manteca.-

“Un dios salvaje” Entrevistas

Dos niños de unos once años se enfrentan con violencia en un parque. Labios hinchados y algún diente roto. Los padres de la “víctima” han invitado a su casa a los padres del “matón” para resolver el conflicto. Lo que comienza siendo una charla con bromas y frases cordiales adquiere un tinte más violento a medida que los padres van revelando sus ridículas contradicciones y grotescos prejuicios sociales. Ninguno de ellos escapará del brutal juicio final ante “Un Dios Salvaje”. Esta es la historia que esconde el regreso de Roman Polanski a las pantallas, y que en este caso se basa en la adaptación de Yasmina Reza.de su propia obra teatral tiitulada “God of Carnage”. Con  motivo de su estreno el equipo artístico, integrado por Jodie Foster, Kate Winslet, John C. Reilly y Christoph Waltz, concedió esta entrevista que ahora podéis ver aquí en Videodromo.

Entrevista equipo artístico “Un Dios salvaje”

Crítica “El gato con botas”

¿Eres de esos a los que les encanta ir al cine para echarse unas risas y olvidarse de todo? ¿Tienes niños? En ambos casos, apunta ‘El gato con botas’ en tu agenda porque ya tienes plan para estas navidades. Sí, … Continue reading

Crítica “Un método peligroso”

“Todos somos científicos locos, y la vida es nuestro laboratorio” esta cita del cineasta David Cronenberg me sirve para ilustrar lo que da de si su nuevo y maravilloso trabajo “Un método peligroso”. El oscarizado Christopher Hampton se ha encargado … Continue reading