Monthly Archives: Junio 2011

Crítica “Transformers 3: El lado oscuro de la luna”

Fresca y veraniega ensalada de tiros, soniditos ingenieriles y efectos de visuales es lo que promete y da esta tercera entrega de rentabilísima “Transformers 3: El lado oscuro de la Luna”. Ya veremos cuánto recauda en nuestro país, de momento … Continue reading

Gana entradas gratis para ver “Betty Anne Waters”

El próximo 15 de Julio se estrena en nuestro país el nuevo trabajo de la oscarizada actriz Hilary Swank titulado “Betty Ann Waters”. Con motivo del proximo estreno en las carteleras hoy arranca el sorteo de quince entradas dobles válidas para  todos los días de la semana y en toda España, de entre todos aquellos que acierten a la pregunta que ahora pasaré a formularos.  Hoy he publicado dos noticias relacionadas con el largometraje. En una, la propia protagonista nos cuenta su historia y en la otra el director del film nos narra como se gestó el proyecto. Atención esta es la pregunta: debéis decidme en qué famoso hotel y en qué enblemática fecha tuvo lugar la primera reunión de trabajo de este largometraje. Si lo sabéis debéis mandar un correo electrónico a videomaxrenn(arroba)gmail(punto)com Poniendo en el asunto, sorteo “Betty Anne Waters”, y en el cuerpo del correo vuestros datos (domicilio, etc) con el objeto de que lleguen a vuestros domicilios. Fácil ¿no? Pues ánimo que son sólo siete días. Los ganadores los anunciaré el próximo domingo.

Este sorteo se celebra por cortesía de la productrora y distribuidora Filmax con los lectores de Videodromo, a la cual agradecemos las entradas.

El origen de “Betty Anne Waters”

El afamado director, productor y guionista de televisión y cine Tony Goldwyn nos relata como nació el proyecto de “Betty Anne Waters”

En 2001, el productor Andy Karsch leyó la historia de Betty Anne en el New York Times. Kenny Waters, quien había sido falsamente acusado de asesinato y encarcelado por casi 20 años, acababa de ser exonerado. Cuando su hermana, Betty Anne Waters, una madre soltera sin estudios, se dio cuenta de que Kenny nunca iba a salir, decidió terminar el bachillerato, la Universidad y después el Postgrado para sacar la carrera y demostrar que su hermano era inocente.

“La noche antes de que Kenny fuera liberado, salió en el periódico local”, recuerda Betty Anne Waters. “Supongo que la Associated Press se informó sobre la historia y el día de su liberación había medios de comunicación por todas partes. Pensé que esto iba a ser el jaleo de los quince minutos de fama y ya está, pero mi teléfono nunca dejo de sonar. Era tal locura, que mi amiga Abra tuvo que quedarse en mi escritorio y contestar al teléfono. Teníamos llamadas de todo tipo de compañías de producción, gente de las películas y escritores. ¡Era totalmente agobiante! No sabía qué hacer. No quise ceder mis derechos a alguien a quien no conocía. Si iba a haber una película, tenía que estar bien hecha”.


“Barry Scheck, uno de los fundadores del Proyecto de Inocencia es mi héroe”, cuenta Betty Anne. “Me habló sobre Andy Karsch, que es un amigo íntimo suyo. Nos encantó y confiamos plenamente en él. Y así, le dimos nuestra historia”, prosigue. “Barry Scheck es uno de mis mejores amigos,” cuenta Karsch.  “Irónicamente, Barry siempre estaba hablándome sobre historias del Proyecto de Inocencia y qué gran película sería esta y la otra; pero nunca había  mencionado la historia de Betty Anne. Cuando lo leí, fue tan conmovedor por lo que ella había hecho, que sentí una conexión muy fuerte con ella. Llamé a Barry y le dije que yo quería hacer de esta mi siguiente película y si me pondría en contacto con Betty Anne, lo cual hizo”. “Kenny acaba de ser liberado de la prisión, fui muy afortunado, casi una suerte cósmica, ya que estaban siendo inundados de llamadas sobre los derechos de la historia”, recuerda Karsch. “Betty Anne y Kenny vinieron a Nueva York y tuvimos un almuerzo fabuloso con ellos y su amiga, Abra. Le dije qué era lo que me había conmovido tanto sobre su historia, y por qué pensé que haría una película tan especial. Me quedé extasiado cuando ellos decidieron dejarme hacerlo”. Scheck sabía que la lucha de Betty Anne para demostrar la inocencia de Kenny posibilitaría una gran película: “No es cada día que alguien te llama y dice: “soy abogada y represento a mi hermano. Acabo de terminar el colegio de abogados, nunca he tenido ningún caso antes, pero ahora creo que he encontrado las pruebas”, recuerda Scheck. “Qué historia,” se ríe él, “lo sabíamos casi desde el principio”, continúa. Simultáneamente el productor/director Tony Goldwyn también había empezado a seguir las noticias en los medios de comunicación. “Lo que me fascinó sobre la historiarecuerda Goldwyn- era que Betty Anne dio casi su vida entera en una apuesta de fe y creencia profunda en su hermano, quien en toda probabilidad era culpable; básicamente todo el mundo creía que lo era. Eso era realmente mi punto de entrada. Pensé que sería fascinante explorar esa relación.”

“Al día siguiente llamé a mi agente y averiguamos que todo el mundo estaba peleando para conseguir los derechos de Betty Anne- recuerda Goldwyn. Traté de ponerme en contacto tanto con Betty Anne como con Barry Scheck, pero no tuve suerte. Unos meses más tarde mi agente me llamó para contarme que un productor de Nueva York había asegurado los derechos y este resultó ser Andy Karsch.” Continúa Tony Goldwyn: “Mi primera reunión sobre el proyecto fue en el Four Seasons Hotel el 11 de Septiembre a las 9. Yo conducía por el Central Park, escuchando la NPR(Radio Pública Nacional) cuando el locutor dijo con una voz temblorosa que un avión acababa de chocar contra una de Las Torres Gemelas. En ese momento pensé que habría sido un pequeño avión privado. Seguí con mi reunión que duró aproximadamente una hora más o menos, con el mundo cambiando fuera y sin saberlo”. Y prosigue: “Después de la reunión estábamos muy emocionados por todo, habíamos hablado de Pamela Gray quien había escrito mi primera película “La Tentación” y estábamos de acuerdo en que era una gran idea pedirle a ella que escribiese el guión. Cuando salimos nos enteramos de que la primera Torre había caído y el mundo había cambiado para siempre. Para mí, esto creó una especie de karma recurrente para esta película”.
“No mucho después, Kenny se había caído y se había golpeado la cabeza”, recuerda Goldwyn tristemente, “estuvo en coma y aproximadamente 10 días más tarde falleció. Por supuesto, Betty Anne no estaba en condiciones para hablar de nada durante un tiempo, básicamente sólo guardó reposo.” “En enero de 2002, conduje hasta su casa en Rhode Island y llamé a la puerta,” dice Goldwyn. “Por lo que yo había oído sobre su historia, esperaba una clase de mujer bruta y basta de New England . Cuando Betty Anne abrió la puerta era una persona radiante, dulce y modesta. No parecía ser alguien que acababa de sufrir esta terrible tragedia. Nos sentamos y comenzó a contarme historias”, recuerda Goldwyn. “Tony y Pamela Gray vinieron a mi casa y pasaron unos días conmigo y Abra,” dice Betty Anne. “Nos acercamos al lugar donde yo nací, donde pasó el homicidio. Les conté toda clase de historias. Hablamos sin parar, pregunta tras pregunta. Fueron capaces de tomar todas las emociones que les expliqué, por lo qué pasé durante diferentes épocas en mi vida, por lo que Kenny y la gente de nuestro alrededor pasaron; y plasmaron todo aquello en el guión.”

“Aproximadamente un mes más tarde, Pamela Gray y yo pasamos alrededor de
una semana con ella y su familia,” dice Tony Goldwyn. “De alguna manera,  pienso que ejercimos de sus terapeutas. Empezó a hablar de su vida entera, y por supuesto, periódicamente, ella se descomponía. Grabamos todo en cintas y nos dimos cuenta de la increíble historia que íbamos a contar. Teníamos tanto  material que incluso nos agobiamos totalmente por ello. Cómo íbamos a contar esta historia, que ocurrió durante un período de tiempo de cuarenta años. Nos sentamos y elaboramos un concepto de cómo íbamos a estructurarlo y nos pusimos a trabajar. Ha sido una odisea, desde entonces hasta ahora,” dice Goldwyn. “Es absurdo lo difícil que ha sido conseguir llevar a cabo esta película”, sigue Goldwyn, “pero de un modo raro pienso que era por una razón. No sé si la  película hubiera tenido éxito antes. Pienso que ha habido un cambio de conciencia entero en nuestro mundo ahora mismo. El cinismo se ha levantado, y una historia como esta, donde hay una persona que actúa puramente desde su corazón y desde el amor, la fe y el compromiso por otro ser humano, es algo que la gente busca. Betty Anne no trabajaba para su beneficio personal, ni para mejorar su situación. Ella no tuvo ninguna otra meta ni ambición en mente más que la de salvar y proteger a alguien a quien quería. Esto es algo en lo que mucha gente esta concienciada ahora y algo que necesitamos oír. Creo que es una historia que las personas están deseando oír. Betty Anne es única y esta es una historia importante que contar. ¡En cualquier momento, pero sobre todo ahora!” El productor Andy Karsch está de acuerdo: “Comenzando esta película y escuchando el discurso de Barack Obama, pensé que había algo fortuito y casual. La idea de ‘crisis como una oportunidad’ es algo que siento que es realmente importante. La idea de que cuando los tiempos son difíciles, la gente realmente busca en aquellos sitios remotos, especiales en sí, para encontrar de qué están hechos y qué pueden conseguir por ellos mismos. Esta película es muy  apropiada para los tiempos en los que vivimos”.

Productor Andrew Sugerman: “Estoy completamente de acuerdo, y esto es uno de los motivos por los que también me impliqué en esta película, porque pienso que es importante que la gente tenga un sentido de esperanza y de optimismo en sus vidas. Estamos viviendo en una era, durante varios años, donde la gente se hace cada vez más pesimista sobre todo en la vida; sobre la economía, sobre su gobierno, sobre las circunstancias sociales en las cuales vivimos. Pienso que muchas, muchas personas se relacionarán: con el tipo de circunstancia donde hay un obstáculo en su vida o donde algo que ellos quieren conseguir parece imposible; donde las circunstancias de su existencia les hace estar tan deprimidos que no ven una salida. El optimismo increíble de Betty Anne y su motivación increíble y la manera en la que se enfrentó a la vida con una determinación que no sería parada por nadie, pienso que es una inspiración para
la gente en cualquier aspecto de su vida en el que hay un bloqueo, un obstáculo, o una circunstancia que parece difícil o demasiado difícil. La manera de poder pasar por esos puntos de la vida, es cambiar de actitud, al tener esa  determinación, esa motivación y ser capaz de mirar hacia un futuro que puede cambiarse, que puede ser diferente.” “Lo que realmente espero que la gente se lleve de esta película es que el amor y la unión profunda con otro ser humano es su propia recompensa,” dice Goldwyn. “La cosa más extraordinaria de Betty Anne es que ha sido sometida a un sufrimiento insoportable y a desafíos en su vida y aún así, tiene una luz sobre ella. Como su amigo Aidan me dijo una vez: Betty Anne es la persona más feliz que conozco. Me di cuenta de que su habilidad de supervivencia no es que sea resistente, ni fuerte, ni una luchadora, que por supuesto lo es, sino que ella tiene un entendimiento profundo de lo que es amar a otro ser humano. Lo sientes cuando eres su amigo; si eres su familia. Es lo que le motiva, lo que le hace extraordinaria y a su vez sencilla, y simplemente humana. La gente que la conoce se siente afectada profundamente por esto y si yo puedo crear una conciencia de eso, entonces he hecho mi trabajo con la película.”

“Lo que ella hizo era de locos; podría haberse equivocado, él podría haber sido culpable,” sigue Goldwyn. “Ella sacrificó su matrimonio, sus niños tuvieron que sufrir, pasó por el infierno, pero sólo hizo lo que tuvo que hacer. Pasó su reválida en dos Estados, pero no tenía ningún interés en ejercer de abogada. Todo lo que quería hacer era sacar a su hermano, cuando lo consiguió volvió a su trabajo en el bar. Pienso que en parte era porque sintió que el sistema estaba tan roto que no se sentiría bien ganando dinero de un sistema que podría hacer lo que le hizo a su hermano. Hoy en día, usa sus habilidades para ayudar a otra gente, que ha sido condenada injustamente, junto al Proyecto de Inocencia.” El productor Andrew Sugerman dejó de lado todos los demás proyectos en cuanto tuvo el guión en mano: “Lo que me captó no es lo que está en la  superficie, que es un tema tópico”; Sugerman explica, “no me captó la cuestión socio-política que existe sobre el sistema de justicia y sobre condenas injustas y sobre el derecho penal, aunque esto sea un elemento increíblemente importante para la historia. Lo que realmente me atrajo era esta historia increíblemente  sentimental sobre un amor eterno entre un hermano y una hermana, y cómo este amor puede superar absolutamente toda racionalidad, cualquier cosa que tenga que ver con el sentido común o con el juicio de otra gente. Que ese amor pudiera ser tan profundo, tan poderoso y tan fuerte como para permitir que alguien dedicara toda su vida a otra persona por lo que ellos creen que es la verdad. En esto, la lealtad de Betty Anne a su hermano y su creencia en él es en lo que se apoyó para ir contra las opiniones y puntos de vista completamente opuestos a las suyos. Luchó, no sólo contra el sistema, sino también contra todas las personas que pensaban lo opuesto a lo que ella creía, porque era lo que realmente creía en su corazón”.

La historia según “Betty Anne Waters”

Dentro de dos semanas se va a estrenar el film “Betty Anne Waters” por ese motivo os voy a dejar hoy con la protagonista de estos hechos reales para empezar a ilustrar esta historia de superación y tribunales tan norteamericana.

“Es realmente difícil explicar exactamente cómo me sentí cuando Kenny fue condenado. No pensé que él fuese a ser condenado, sentía que todas las pruebas que mostraban que era culpable, parecían una broma. No entendí lo que estaban haciendo. El día que fue sentenciado, la familia entera estábamos preparados para llevarle a casa con nosotros. ¡Fue realmente un shock para todos nosotros que fuera declarado culpable! En ese momento, no entendimos el sistema de justicia. Pensamos que si la gente iba a la cárcel era porque eran culpables. Cuando fue declarado culpable, sabíamos que obviamente algo en el sistema no funcionaba, por lo que lo siguiente consistía en hacer un recurso de apelación, en el cual habría tres jueces inteligentes que mirarían las pruebas y se darían cuenta que se había cometido un terrible error y Kenny sería declarado no culpable. De modo que eso fue nuestro siguiente paso, sabíamos que nos
llevaría aproximadamente seis meses y que necesitábamos un abogado para manejar la apelación. Sabíamos que sería difícil porque en la familia no teníamos nada de dinero. Kenny tenía un abogado de oficio para su proceso y queríamos a ‘un verdadero abogado’. Ahora lo digo en broma, porque tengo a mi mejor amigo que es abogado de oficio y conozco a muchos otros que son realmente buenos y trabajan realmente duro, pero no lo sabía en su momento. Mi abuelo había fallecido y había dejado una pequeña suma de dinero a mi madre que usamos entonces para el recurso de apelación, que perdimos. En aquel momento no entendimos que íbamos a perder el recurso de apelación pasara lo que pasara, porque lo único que tenían que hacer era revisar el juicio y asegurarse de que los derechos de Kenny no fueron violados.  Todo pasó como era debido, nadie cometió ningún error. No tenía nada que ver con las pruebas. Ellos sólo miran las transcripciones y ya está. No entendimos aquello entonces porque nadie nos lo explicó. Si hubiéramos tenido nuevas pruebas, las podíamos haber presentado, pero no las teníamos. Cuando perdimos el recurso en 1985, la familia entera quedó destrozada. Mi madre había gastado todo su dinero. No podíamos confiar en nadie más; ni en el juez, ni en los abogados de pago, en nadie”.
Cuando Kenny Waters perdió aquella petición intentó suicidarse. Betty Anne vivía en Florida entonces y solo podía comunicarse con él por teléfono. Pasó un tiempo sin noticias de su hermano, y preocupada se fue a Massachusetts para verle. Fue entonces cuando descubrió que se había intentado quitar la vida. “Cuando hablamos me dijo que no podía vivir allí más, no veía ninguna salida y ya no confiaba en nadie más. Él fue quién me dijo: el único modo de que salga de aquí es si tú te haces abogada. Me reí, y le dije: Kenny, no tengo ni el bachiller, hay que ir a la universidad y a la facultad de abogados para ser abogado. Él dijo: ¡sí, y tu puedes hacerlo! Entonces, yo estaba casada y con dos niños pequeños. Un par de días después me llamó otra vez y dijo que él hablaba en serio. Me dijo que no podría sobrevivir en prisión a no ser que ella fuera su abogada y le sacara de allí. Dijo que yo descubriría qué estaba pasando, lo que fallaba en el sistema y que le sacaría. Finalmente me puse de acuerdo con él y le dije: tú me prometes que te mantendrás con vida y yo me haré abogada. Me mudé de Florida, volví a Rhode Island, y me matriculé en la Universidad de la comunidad. Eso fue en 1986. Esto le dio fuerza para seguir adelante, hablamos de cada curso que recibí. Él a veces estaba sumamente deprimido, pero sintió que me haría abogada y algún día él sería libre, que de alguna manera yo encontraría el camino, tenía tanta fe en mí, todavía no puedo creer cuánta fe tenía”- dice Betty Anne con una sonrisa. Y prosigue: “Estaba entusiasmado con todo el asunto, estaba conmigo en todo momento, siendo aceptada en la facultad de abogados y finalmente pasando la reválida. Cuanto más se emocionaba él, más nerviosa me ponía, porque tenía que encontrar algo que probara su inocencia. Alrededor de 1996, tuve que elegir un tema para investigar y elegí el ADN. Entonces no tenía ni idea de lo que era el ADN y recuerdo ir a la biblioteca para buscar su significado. Descubrí que si tenías pruebas biológicas podías encontrar el ADN de la persona que lo dejó. Sabía que en el crimen por el que Kenny había sido condenado había mucha sangre. Era del tipo O, el tipo que tiene la mitad de población y como no, mi hermano Kenny. Me di cuenta que esto podría ser lo que estaba buscando y acto seguido empecé a estudiar el ADN y su origen y su uso como prueba. En aquel momento oí hablar de Barry Scheck y el trabajo que él hacía con el “Proyecto de Inocencia”. Era muy desalentador al principio, porque ellos tenían cientos de casos. Nos pidió a Kenny y a mí que rellenásemos unos formularios antes de decidir llevar nuestro caso o no. Yo sabía que tenía que empezar a buscar pruebas, porque si las habían tirado, el ADN no me ayudaría para nada. Estaba realmente nerviosa en mi búsqueda de las pruebas, porque no confiaba en nadie y pensé que aunque hubiesen pasado casi veinte años, si sabían que yo era la hermana de Kenny y era abogada, se desharían de las pruebas a propósito. Entonces esperé un tiempo antes de buscar pruebas porque aun intentaba que el “Proyecto de Inocencia” lo hiciera por mí, porque sentí que ellos tenían mucho más nombre, que sabían lo que hacían mucho mejor que yo y se asegurarían de que nada sería destruido, pero estaba pasando demasiado tiempo. Finalmente, me dije que tenía que hacerlo por mí misma.
Hice que un amigo de la facultad llamara para averiguar dónde podrían estar las
pruebas. Averiguamos que estarían en el juzgado y empezamos a llamar diciendo que estábamos haciendo un informe de investigación y que buscábamos pruebas en los archivos de Waters para ver si esto todavía existía. Al principio, me dijo que no guardaban pruebas después de tanto tiempo, pero después de muchas llamadas
telefónicas, ella consintió en buscar. Bajó al sótano y encontró un archivo con su
nombre. Inmediatamente fui con mi coche y conduje hasta Boston. Ya era abogada y cuando llegué dije que era Betty Anne Waters; la hermana de Kenny Waters y que era su abogada, y que quería ver las pruebas. Ella se puso un poco nerviosa, pero sabía que yo tenía derecho a verlas. Abrió la caja, y no quise tocar nada por si lo contaminaba. En cuanto abrió la caja sabía que lo que estaba viendo era del juicio. Estaba reviviendo el juicio. Una de las pruebas que tenían era un trozo de cortina en la cual el autor del crimen había limpiado sus manos. Lo podía ver nada más abrir la caja en una bolsa de plástico. Vi que estaba manchado con lo que debe haber sido sangre. Le dije que cerrara la caja. Estaba allí de pie, pensando en qué hacer. En esa caja de cartón estaba la vida de mi hermano. Yo sabía que era lo que iba a ponerle en libertad. Le pregunté a la recepcionista, Señora Halloran: -¿Dónde va a ir esta caja ahora? Ella me dijo que podría quedarse aquí o volver al sótano. Dije: -No, tengo que hacer una petición para que conserven esto. Le pedí que me dejara poner mi membrete alrededor de la caja y así nadie podría destruirla. Ella me miró y dijo: -Nadie va a destruirla. Dije: – Por favor, no dormiré esta noche sabiendo que esta caja esta aquí esperando hasta que yo pueda ver a un juez. Ella me dejo poner el papel con mi membrete por toda la caja. Escribí en ello: NO DESTRUYAN ESTAS PRUEBAS. SERÁN USADAS PARA UNA LIBERACIÓN POSTCONDENA.
Llamé al “Proyecto de Inocencia” otra vez y les dije que había encontrado las
pruebas. Lee me dijo que mientras fuera el abogado, Barry Scheck me ayudaría, de la otra manera tendría que esperar como todos los demás. ¡Era uno de los mejores días de mi vida!- recuerda Betty Anne con lágrimas en sus ojos.
“Barry me llamó probablemente veinticuatro horas después de aquella
conversación y me acuerdo de estar sentada en mi escritorio. Yo no podía creer que estuviera hablando con el. Le expliqué lo que vi y lo que estaba pasando en el caso y él me preguntó muchas otras cosas, no recuerdo todo, pero una cosa que nunca olvidaré, es cuando él me dijo: – Bueno, esto es una parodia de justicia y si su hermano es inocente, le sacaremos de la cárcel. Era, para mí, el punto decisivo, pensé: realmente voy a conseguir que Kenny salga de prisión. Aun así nos llevó mucho tiempo y tuvimos que tratar con Martha Cokely, ahora Ministra de Justicia en Massachusetts, que era entonces la Fiscal del Distrito del Condado de Middlesex y la fiscal del caso. Por eso le dejé a Barry Scheck manejarle, yo sabía que como la hermana de Kenny sería apartada.
Recuerdo sus cartas que decían: No me importa el ADN, hay bastantes pruebas
para demostrar que era él. Fue devastador, no había ninguna prueba. Era como si ellos no quisieran saber la verdad. Finalmente las pruebas llegaron al Laboratorio de Delito de Massachusetts. El “Proyecto de Inocencia” tenía un científico forense, Ed Blake, en California. Hablamos de compartir pruebas para hacer pruebas duplicadas. Esto tardó meses porque Martha Cokely no había dado la orden para enviarlo a California. Después de más presión de Barry Scheck, al final lo mandaron. Estuve muy preocupada porque la gente me decía que las pruebas eran muy viejas y esto hacia difícil conseguir los 9 puntos de identificación que se necesitaban. Cuándo Ed Blake hizo sus pruebas, fue capaz de conseguir un perfil completo, lo cual era asombroso, esto dio un perfil completo del autor y no era en absoluto mi hermano, era un día asombroso. Yo estaba con mi hijo Ben, ese día cuando Barry mandó por fax el informe; yo estaba tan feliz… ¡Dios mío, era increíble! En el juicio la oficina de Martha Cokely había dicho que la sangre pertenecía al autor, pero entonces ellos dijeron: -Tal vez la sangre no pertenezca a Kenny, pero tal vez Kenny estaba presente mientras otra persona lo hacía.
Yo no lo podía creer. Luego me contaron los de “Proyecto de Inocencia” que esto pasa mucho. Si averiguan que han condenado a la persona equivocada, todavía quieren colocarle allí de alguna manera. Después dijeron: -Si esto demuestra que Kenny es inocente, entonces esto también demuestra que los otros testigos contra él estaban mintiendo. Por supuesto, yo ya sabía eso, pero ahora nosotros teníamos que demostrarlo. Así que Barry Scheck, mi amiga Abra de la facultad y mi mayor apoyo durante todo este asunto y yo, decidimos hacer un viaje para visitar a todas aquellas personas que habían testificado en contra de Kenny. Una de las testigo nos contó que si no testificaba contra Kenny le habrían quitado a sus hijos; otra que si no cooperaba hubiera sido acusada de cómplice; cosas tan graves como estas. Finalmente una de ellas se retractó por completo y acabó delante del Jurado de Acusación explicando por qué había mentido. La otra, que incluso en el juicio de apelación de Kenny le había contado a mi madre que quería decir la verdad, cambió su historia cuatro o cinco veces y al final su testimonio no contó. Finalmente con el testigo que se había retractado
y las pruebas de ADN declararon a Kenny inocente”.

Crítica “Resacón 2-Ahora en Tailandia”

Ayer se estrenó en Madrid y hoy en el resto del país la nuevas aventuras de Phil, Stu, Alan y Doug, en efecto amigos, los cuatro amigos de “Resacón en las Vegas”, que en esta segunda parte viajan a la … Continue reading

Crítica “Blitz”

“Blitz” se trata de una adaptación a la gran pantalla de la famosa novela policiaca firmada por Ken Bruen y en la que el actor de acción Jason Statham encarna a Brant un detective de la policía de Londres, duro … Continue reading

Última sesión de “Cine Basura de Canal+ Xtra”

Amiguitos y lectores, es una pena pero el verano llega y nuestros queridos Paco Fox y Viru se van de vacaciones, así que es mi deber informaros que este viernes 24 de Junio, a las 22:45 tendremos la última sesión del videochat Cine Basura de Canal+ Xtra. El grandísimo Paco Alcázar será el invitado de honor para comentar, junto a Viruete y Paco Fox,  La espada salvaje de Krotar. Este film puede que sea la peor imitación de Conan que jamás se haya rodado. El trío amenizará con sus ocurrencias el visionado de la película, y todo esto lo podréis ver gratis por streaming pinchando aquí:  www.canalplus.es/Cine-Basura.

Además, para celebrar esta despedida, se ha organizado un concursito para saber cuál es vuestra peli basura preferida y por qué.  Este es el link para participar: Concurso Cine Basura. Entre los premios hay un formidable lote de cómics cedido por Dibbuks y uno de DVDs cedido por Asian Trash Cinema / Trash Collectors: verdadero cine basura para alucinar y partirse de risa. 

Por supuesto, las sesiones de Cine Basura no serían nada sin vuestros comentarios que se peuden leer a través del mismo chat que integramos en el reproductor. ¡Menuda montan los fans en cada sesión de Cine Basura!

¡Recordad! viernes 24 de Junio, a las 22:45 en www.canalplus.es/Cine-Basura.  ¡Cuentan contigo! Para tan magno evento Paco Fox y José Viruete han grabado esta promo…

Crítica “Solo una noche”

“Sólo una noche” supone el debut tras las cámaras de la guionista Massy Tadjedin, a la que recordaréis por su excelente trabajo en “The jacket” dirigida por John Maybury y protagonizada por Adrien Brody y Keira Knightley, y por supuesto … Continue reading

Entrevista “Jean Pierre Jeunet”

Con motivo del estreno en nuestro país del largometraje “Micmacs” publicamos esta entrevista con su director en la que se repasa su forma de trabajo y proyectos que se quedaron en el tintero. Una pena porque parecía ser el realizador ideal para llevar a buen puerto “La vida de Pi”,  de hecho hace tres años os hablábamos esa posibilidad pero hoy por boca del propio interesado descubriréis el motivo de porque quedó en un cajón.

Tras Largo domingo de noviazgo, pero antes de Micmacs, tu nombre se asociaba a otros dos proyectos – Harry Potter y La Vida de Pi- . ¿Por qué no funcionaron?
J.P. Jeunet: Cierto, justo después de Largo domingo de noviazgo, Warner me ofreció la quinta parte de Harry Potter. Les dije que no. La verdad es que no veía cómo podría encajar ahí o cómo podría hacer mía la película. El mundo de Potter ya existe, los escenarios están ahí, los trajes, los actores saben exactamente cómo interpretar a sus personajes porque ya han hecho cuatro películas juntos, sabía que la carga sería muy pesada y ni siquiera era excitante. Alien es distinto. Me eligieron porque querían que le diera mi toque personal a la película, que creara una especie de híbrido con mi propio mundo. También, para ser honesto, las historias sobre brujos y varitas mágicas donde todo es posible no me interesan mucho. Así que dije que no aunque mi agente me dijo que si lo hacía, ¡tendría la vida resuelta para siempre!

¿Y La vida de Pi?
J.P. Jeunet: Eso me interesó y trabajé en ella durante dos años. Hace unos años leí el libro de Yann Martel, que comienza en la India y prosigue en alta mar para contar la historia, tras un terrible naufragio, de la confrontación entre dos pasajeros solitarios, un joven y un tigre. Y en ese tiempo pensé que no se podía adaptar. Demasiado rico, demasiado detallado, demasiado lleno de trampas: el mar, el chico, un tigre, todos elementos incompatibles. Y entonces Fox, con quien hice Alien me llamó para pedirme que la adaptara. Era una premisa demasiado hermosa para dejarla pasar. Es una historia increíble sobre la voluntad y la supervivencia. E incluso si es un mundo completamente distinto al mío, incluye los temas de todas mis películas, el tema de Tom Thumb: un huérfano contra un monstruo. Esta vez tenía la apariencia de un tigre. Así que releí el libro y acepté su oferta con la condición de que me dejaran escribir el guión y hacer la película a mi manera. Inmediatamente fui a trabajar con Guillaume Laurant, mi socio habitual. Y al momento, después de dos versiones conseguimos escribir un guión que le gustó a todo el mundo. Después realizamos el storyboard. Tenía modelos del bote y el tigre, como haces para una película de animación, y con mi camcorder saqué 3500 fotos. Lo monté todo con iPhoto y se lo envié a Maxime Rebiére, quien lo redibujó todo. Así que a día de hoy tenemos un storyboard con fotos y otro dibujado a mano. Empezamos a buscar localizaciones en la India y visité los enormes estudios donde rodaron Titanic. Para mí, no había duda alguna de que la película se iba a hacer. Entonces llegaron los números, 85 millones de dólares. Todo por un chico indio con un tigre en un bote, no tenía sentido. Pensamos en todas las maneras de bajar a 60 millones y no encontramos la solución, hasta que uno de los directivos de Fox me dijo: “prodúcela tú mismo”. Era totalmente absurdo. Yo creía que podríamos hacerla más barata en Europa que en Hollywood. Estudiamos el problema, fuimos a los estudios donde se rodó Astérix, nos reunimos con montones de gente, trabajamos en máquinas que simularan el oleaje, pensamos técnicas de rodaje específicas. Y conseguimos 59 millones de euros, así que con el cambio de moneda salían básicamente los mismos 85 millones de dólares. De repente no volví a saber de ellos. Hasta el día que el  productor Gil Netter me dijo que estaban pensando nuevas soluciones. Pero yo había pasado dos años trabajando en ese proyecto y no quería estar así el resto de mi vida. Necesitaba rodar. Y justo con Guillaume empezamos Micmacs, que ya la tenía en mente más o menos. En tres o cuatro meses terminé el guión.

¿Cuál fue la idea inicial para Micmacs? ¿El héroe con una bala en la cabeza? ¿Los vendedores de segunda mano? ¿Los vendedores de armas?
J.P. Jeunet: Como siempre todo vino al mismo tiempo. Siempre ha estado en mí la historia de Tom Thumb que mencioné antes. En cuanto a los de los traficantes de armas, también ha rondado mi cabeza durante bastante tiempo. Cuando estábamos montando La ciudad de los niños perdidos en Saint Cloud, junto a las fábricas de Dassault, a menudo comíamos en un restaurante donde los ingenieros de Dassault iban también. Eran gente muy estirada, traje y corbata, con buen aspecto, pero no podía evitar pensar que fabricaban increíbles armas para matar y destruir a otros seres humanos en el planeta. No parecía afectarles lo más mínimo. Eso me sorprendía y me molestaba. Al mismo tiempo, no quería hacer una obra intelectual, quería hacer una comedia. ¿Y qué podía ser más distinto a unos fabricantes de armas que unos traperos?. A partir de ahí fue fácil imaginar que esa banda iba a unir sus fuerzas contra esos mercaderes de la muerte. David y Goliath, una vez más. La idea vino de manera natural, especialmente porque quería enfrentar a los vendedores de armas con una panda de personajes como los juguetes de Toy Story, admiro mucho el trabajo de Pixar. Gente única, marginal, un poco naif, pero cada uno con su carácter, algo que les hace distintos y que sirve a la historia, que hace avanzar el argumento. Excéntricos vengadores, torpes, a veces poéticos, siempre unidos y por encima de todo, profundamente humanos.  Nuestra otra gran influencia es Misión Imposible, soy fan incondicional de toda la serie. Es obvio que en la construcción de la historia, en sus giros, en la historia de las  manipulaciones, el falso viaje al desierto, por ejemplo, son momentos que recuerdan a
“Misión Imposible”. Y también recuerda a veces a las películas de Sergio Leone. Si, por supuesto. En cuanto cuentas una historia de venganza, de equilibrar las cosas, ciertas secuencias de Leone te vienen a la cabeza siempre. Y me divertí rindiendo tributo con pequeñas referencias a su trabajo. Tampoco se puede evitar pensar en Delicatessen, bien por la cueva donde viven los tenderos o por la bondad y la inocencia de Bazil. De hecho, Micmacs es un poco una mezcla entre Delicatessen y Amélie. Es cierto. No fue algo deliberado, claro, pero un animal no puede cambiar sus costumbres. De cualquier forma desde el momento en que tuve la idea, hicimos lo que siempre hacemos, llenamos nuestra caja de las ideas con personajes, escenas, diálogos, recuerdos de cosas que  hicimos de pequeños, expresiones, escenarios y localizaciones que nos gustan hasta que la caja se desborda y todo lo que tenemos que hacer es usar lo que hay en la caja para crear los personajes, construir la historia y escribir el guión.

¿De forma os complementáis Guillaume y tú?
J.P. Jeunet: Es difícil de decir. Es una alquimia misteriosa. Una verdadera asociación, donde trabajar juntos da gusto, y sobre todo nos compenetramos tan bien que ya no sabemos decir quien tuvo qué idea. Es un juego de ping pong interminable. Está claro que nuestros mundos están en la misma onda. A mí me gusta jugar con el idioma, a él también. Si he elegido rodar en Francia y en francés pase lo que pase es para poder jugar con el lenguaje. Mi mayor influencia, por supuesto, es Jacques Prévert. Todo empieza ahí. Es una fuente constante para mí. Guillaume y yo tenemos la misma pasión por Prévert, por el realismo poético que tanto le gusta a él y a Carné. Intento esa perspectiva poética en todas mis películas, y él tiene la tendencia a moverse en esa dirección también. De hecho cuando el dialogo se hace demasiado ordinario para mi gusto, le digo, necesitamos “prevertizar” esto… No hace falta decir que lo pasamos en grande con el diálogo de Omar.

¿Cuál fue la parte más difícil de escribir Micmacs?
J.P. Jeunet: Nada fundamental. Solo tuvimos que encontrar el equilibrio entre un bando y otro. No queríamos que unos fueran demasiado serios y los otros caricaturas. Por eso sabiendo tan poco sobre la industria de las armas, antes de empezar a escribir, hice mi pequeña investigación. Con el periodista Phil Casoar, conocí e interrogué a un hombre retirado de un trabajo al más alto nivel de la industria del armamento, un antiguo agente secreto e ingeniero de Matra. También visitamos una fábrica en Bélgica, en Francia fue imposible. Gente agradable, técnicos que hablaban con tanta pasión de su fábrica que podía haber sido una tienda de chocolates, solo que cuando inventan un nuevo caramelo, este hace que la temperatura dentro de un tanque llegue a los 4500 grados, lo que significa que todo lo que haya dentro se quema en fracciones de segundo.  Terrorífico. Y hablan de ello como si solo fuera una innovación técnica. Todos los diálogos en la película que hablan de las armas son auténticos. Por ejemplo: “No trabajamos para el departamento de ataque, sino para el departamento de defensa”, es una justificación maravillosa para lavar tu conciencia. Excepto que sus productos se venden a y al final de la cadena causan dolor, luto, muerte.

¿Fue relativamente fácil encontrar a los personajes para la panda de traperos y determinar como sus particularidades ayudarían a la trama?
J.P. Jeunet: Ahí cuando fue cuando más nos divertimos y jugamos con la fantasía. La idea era encontrar unos personajes con un ángulo específico, un poco como Molière. El burgués, el miserable, el misántropo, etc. En un momento dado, decidí que estaba bien que fueran siete. Porque es un número mágico y porque además la historia es una especie de Blancanieves y los siete enanitos. De hecho sus nombres son descriptivos, como los de los enanitos: Mama Chow porque cocina, Presidiario porque acaba de salir de la cárcel, la Chica Elástica porque se dobla y se estira como una goma, Buster porque está hecho polvo, Remington porque siempre escribe en una máquina de escribir, Calculadora porque puede calcular cualquier cosa de cabeza. Solo el pequeño Pete tiene el nombre de un artista naif que me gusta mucho. Un especie de Cartero Preval que creó una obra llamada The Ride a partir de materiales de deshecho. Las esculturas  automatizadas que hace el Pequeño Pete en la película son la obra de otro artista distinto que encontré en Halle Saint Pierre, cerca de mi casa en Montmartre, donde voy a menudo porque me encanta el arte naive y el art brut. Gilbert Peyre. Creé el personaje del Pequeño Pete para poder usar su obra. Afortunadamente a Gilbert Peyre le gustan mis películas y no tuvo problema en dejarnos usar su material. Una vez que definimos los personajes solo buscamos formas de que sus características nos ayudaran con el desarrollo de la historia, la logística de la venganza y los giros del guión.

Eso explica los de los siete enanitos, pero Blancanieves, o sea Bazil, ¿cómo te lo imaginabas?
J.P. Jeunet: Él lleva la historia. Dos veces víctima de las armas. Le convirtieron en huérfano y vive con una bala en el cerebro que podría matarle en cualquier momento. Por supuesto que quiere venganza. Adoptándole, los traperos, unidos, también adoptan su venganza. El hecho de que tenga una bala en la cabeza nos permite adentrarnos en fantasías, el delirio y los mundos paralelos como pequeñas películas dentro de la propia película, pequeñas secuencias animadas como entre paréntesis, todo lo que me gusta…

Originalmente escribiste el personaje para Jamel Debbouze, pero de nuevo, como con Amélie que se suponía que iba a ser Emily Watson en vez de Audrey Tatou, nada salió según lo planeado.
J.P. Jeunet: Después de Amélie, le prometí a Jamel Debbouze que escribiría un papel para él. Y lo hice. Escribí Micmacs para él, arriesgándome sin decirle exactamente de qué iba. Él estaba emocionado cuando leyó el guión y empezamos con la producción, pero unos meses después me llamó para decirme que no iba a hacer Micmacs por motivos personales, no quería trabajar en ese momento. Y de hecho desde entonces no ha rodado nada. Por supuesto respeto su decisión. Pero aún así, a dos meses de rodar fue un poco duro. Por suerte el destino parece sonreírme, así que aunque nada salga como estaba planeado al final todo funciona como tiene que funcionar. Al momento pensé en Dany Boon para sustituirle. Ya le tenía en mente como posible elección.

¿Qué te hizo pensar en Dany Boon que es tan diferente a Jamel?
J.P. Jeunet: Es difícil de decir. Una especie de sexto sentido, una convicción interna. Tan pronto como vi a Audrey, supe que era Amélie, aunque no podía ser más distinta a Emily Watson. Aquí pasó lo mismo, simplemente lo sabía. Antes de que él lo supiera. Así que tan pronto como Jamel dejó el papel, contacté con Dany y le envié el guión revisado sin algunas partes que escribí para Jamel. El agente me llamó directamente diciendo que Dany no haría la película, que era para Jamel no para él. La película estaba muerta. La semana después reescribí la historia con una mujer e incluso con un niño. Al final cogí a Dany y le dije, mira, si crees que no es para ti no lo hagas, aunque es una pena porque me gusta lo que haces, pero ya veremos como hacer algo en el futuro. Él me dijo que le gustaban mis películas mucho también y que sentía rechazar el papel. Y en ese momento le dije que nos reuniéramos una hora, para hacer algunas pruebas de cámara, solo por diversión sabiendo que no íbamos a hacer la película. Dijo que si y fue muy bien, comentamos que era una pena porque nos estábamos llevando muy bien y nuestros mundos encajaban. Él se divirtió mucho y esa noche me llamó y me dijo que hiciéramos la película. Y ahora cuando ves la película no te imaginas a nadie más interpretando a Bazil. Exactamente como Audrey con Amélie. Un giro afortunado del destino. Además el día que terminamos la película y estaba libre otra vez, me llamaron de Chanel para que rodara el nuevo anuncio de Chanel nº 5 con Audrey Tatou.

Después de que Dany Boon se uniera al proyecto, ¿hiciste muchos cambios en el guión?
J.P. Jeunet: Guillaume y yo seguimos trabajando cuando él leyó el guión. Pero fueron más detalles que otra cosa. Y entonces hicimos test de pantalla de verdad. Porque comparado con la figura delgada de Jamel, Dany tenía miedo de tener una complexión demasiado fuerte y que no funcionara. Pero nos dimos cuenta de que ese contraste con su manera de ser, soñadora y amable, hacía al personaje más interesante. No tuvimos que preocuparnos por cambiar su aspecto.

¿Qué es lo mejor de él en tu opinión?
J.P. Jeunet: Va a sonar a cliché horrible, pero no puedo evitarlo. En primer lugar es una persona increíble que después del éxito de Ch’tis sigue siendo sencillo y modesto. Durante el todo el rodaje no le vi un mal gesto, ni llegar tarde, ni hablar mal por  teléfono. Nunca le vi quejarse de nada ni comportarse mal con nadie. Además es divertido y encantador con todo el mundo. Y por encima de todo hay cosas que me encantan de él profesionalmente. Sabemos lo gracioso que puede ser, pero también es eficiente y tiene profundidad. Es muy técnico, riguroso, se sabe sus diálogos impecablemente y al mismo tiempo tiene inventiva, se le ocurren cosas nuevas que nunca se me hubieran ocurrido a mí. Es muy consistente y está constantemente investigando, dejando puertas abiertas y dejándose llevar por la inspiración. Hubo un momento en que hizo un tributo a Chaplin, no estaba en el guión y se le ocurrió y lo dejamos en el montaje final, y le añadí música para realzarlo. Lo sorprendente es lo consistente que es. Nunca hay toma peor que las otras, es sorprendente. Lo que más me sorprendió fue ver lo cómodo que me sentía con él desde el principio, lo que no pasa siempre con los actores. Hay algo obvio que fluye entre nosotros, es como ver a un viejo amigo. Es extraño. Desde entonces nos llamamos a menudo y hablamos de todo. Y encima él también escribe y dirige. Me gusta trabajar con actores que dirigen porque saben al momento de qué les hablas, simplifica las cosas.

¿Cuándo Dany Boon sustituyó a Jamel cambió el casting?
J.P. Jeunet: Si y no. No fue tanto la llegada de Dany como el retraso en el rodaje lo que cambió las cosas. Lo que yo quería era reunir un reparto que estuviera unificado pero formado por gente que viniera de sitios distintos: Jean Pierre Marielle, que personifica la gran tradición del cine francés de los 70; Omar Sy, el actor de televisión; Julie Ferrier, quien como Dany viene del teatro. Por supuesto para el personaje de la chica elástica contratamos a una contorsionista, una joven rusa que vive en Alemania y que es simplemente asombrosa. Michel Cremades, un maravilloso actor de comedia francesa. Y unos pocos de mis fieles habituales: Yolande Moreau y André Dussollier, que fueron los primeros para los que pensé en escribir, y por supuesto Dominique Pinon y Urbain Cancelier. Y unos pocos recién llegados: Nicolas Marié, quien interpreta al otro vendedor de armas, el rival de Dussollier (al principio iban a ser Albert Dupontel pero estaba trabajando en otra película, y François Berléand, que también estaba  ocupado con Philippe Lefebvre), y Marie-Julie Baup, que interpreta a Calculadora y que nunca había actuado antes en una película. Lo importante, como siempre, fue encontrar al actor con el talento para cada papel. Fue bueno tenerlos a todos, y a todos juntos. Un placer. En el equipo también hay un recién llegado en un papel esencial. El director de fotografía, Tetsuo Nagata, que es japonés. Bruno Delbonnel, con quien hice Amélie y Largo domingo de noviazgo no estaba disponible porque él si aceptó hacer una película de Harry Potter. Estuve de acuerdo, y para él estuvo bien hacerlo, es un desafío y una oportunidad, le abrirá mayores oportunidades en su carrera en Estados Unidos. De hecho acabo de ver la película y ha hecho un trabajo increíble. Así que busqué y pensé en Tetsuo que había trabajado en Officer’s Ward y La Vie en rose. En su trabajo veo una imaginería parecida a la mía. Colores cálidos, una cierta cualidad estética. Además ya había trabajado con él en dos o tres spots publicitarios, incluyendo uno de Chanel. Contratamos al operador de cámara belga Jan Rubens. Pero incluso si nos inclinamos a veces por colores que no había usado antes, malvas, azules, verdes, no me parece que se diferencie de mis otras películas. Como si cada director de fotografía, no importa lo diferente que sean entre ellos, Darius Khondji, Bruno Debonnel o Tetsuo Nagata, hubiera utilizado su talento para servir a mi visión y mi imaginación.

Por otra parte, menos el director de fotografía, todo tu equipo habitual ha estado contigo…
J.P. Jeunet: Si, Aline Bonetto para el diseño de producción, Madeline Fontaine para  vestuario, Nathalie Tissier al maquillaje, Hervé Schneid para el montaje (es la única persona en la que confiaría para terminar la película si me devorara un tiburón). Los efectos especiales los hicimos con Versaillais, Alain Carsoux para los efectos visuales, sonido, mezcla, calibración, es como un gran equipo. Entre todos nosotros hay algo especial que nos une. Me encanta trabajar con ellos con porque son los mejores. Y  pienso que a ellos les gusta trabajar conmigo porque saben que les hago trabajar de manera positiva, que les empujo más lejos y les doy los medios para hacerlo bien. La cueva de Ali Babá en la que viven los traperos es un escenario que impresiona.

¿Qué clase de direcciones le diste a Aline Bonetto? ¿Y a Madeline Fontaine para el vestuario?
J.P. Jeunet: Una vez más Aline me sorprendió. Solo dije: “Han excavado una cueva en una pila de chatarra, así que las paredes tienen que ser de metal”. Puesto que por  principio nunca enseña su trabajo mientras lo hace, ni siquiera dibuja bocetos, descubrí la cueva cuando estaba terminada. Se me cayó la mandíbula al suelo de admiración. Con los trajes fue algo distinto, no es realmente lo mío. Normalmente tengo menos ideas pero reacciono a lo que me propone Madeline. Cuando vi esos monos surrealistas que eran solo para una escena dije: “Eso es, esa es la ropa para Bazil”. La única indicación que le di a Madeline para Bazil fue una foto de una marioneta de mi primer corto. Una foto de un chico con un gran jersey que ya se parecía a Bazil.

Al final , el único aspecto en el que no eres consistente es en la música…
J.P. Jeunet: Si, porque cada vez intento buscar música que vaya con el espíritu y la historia de la película. Tuvimos la idea de Carlos Alessio antes de rodar Delicatessen. Para La ciudad de los niños perdidos, inmediatamente pensamos en Badalamenti por David Lynch, y le conseguimos. En Alien tuvimos a un joven compositor que escribió al estilo tradicional de las películas de acción. Para Amélie nuestra colaboración con
Yann Tiersen fue enteramente accidental. La ósmosis entre imagen y música fue increíble. Para Micmacs al principio quise algo más moderno, coger música de acción de películas clásicas y samplearlas, pero no funcionó. Entonces, viendo la caja de Warner Bogart, volví a visionar “El sueño eterno” y encontré exactamente lo que buscaba. De repente, mientras escuchaba la música de la película compuesta por Max Steiner, pensé que sería ideal para las escenas de acción. Afortunadamente, había buenas grabaciones porque se había regrabado desde los 70, pero no era suficiente. Una vez más, golpeado por el destino como ocurrió con Amélie. Un día, el doble de Dany, que dirige un restaurante me dio un CD de uno de sus clientes. Lo escuché en el coche de camino al rodaje y era bueno. Conocí al compositor, Raphael Beau, un joven
profesor de música que enseña a chicos de los suburbios con problemas. Le dije que estaba interesado pero que no le podía prometer nada aún. Compuso 25 piezas sin estar contratado. Y para algunas secuencias no funcionaba, pero cuando probábamos con otras sí, así que al final le dije: “está bien, vas a hacer la película”.

Has mencionado “El sueño eterno”. También hay una parte de unos dibujos de Tex Avery que no podrían ser más apropiados. ¿Cómo se te ocurrió?
J.P. Jeunet: Una vez más, por casualidad. Guillaume tiene una niña a la que le vuelve loco Tex Avery, y un día que estaba viendo los dibujos con ella, él vio la secuencia. Era una coincidencia demasiado grande. Sobre todo porque es una película de Warner y Tex Avery es uno de mis ídolos, incluso escribí un libro sobre él hace tiempo…

En Micmacs, redescubrimos el Paris que amas, el París tradicional de siempre, pero que esta vez coexiste con el de hoy y con su arquitectura contemporánea. Te gusta hacernos jugar a adivinar épocas, y no solo con la arquitectura, también está ese uso de YouTube al final.
J.P. Jeunet: Me divertí con YouTube, usando algo que es tan popular ahora mismo cuando a menudo se me critica por ser retro. Y tuve que darme prisa antes de que otros tuvieran la idea. En cuanto a París, intenté cambiar un poco, puesto que ya he mostrado el París tradicional que amo. Los puentes, el metro, las estaciones de tren. Me gustaba la idea de mezclar ciertos elementos del París de hoy que también me gustan, solo puedo rodar lo que amo. Así que un edificio magnífico de los años 30, se encuentra con la nueva línea T3 de tranvías, el metro abierto con una oficina de correos coronada por un neón, la luz en las galerías Lafayette, el Musée d’Orsay con su moderna  cafetería… El desafío era glorificar la misma ciudad, pero de manera un poco diferente, y esta vez incluyendo los suburbios. Pero aún así es París, si no idealizado si visto a través de mi imaginación, de mi filtro. No puedo resistirme a vaciar las calles un poco, limpiar el cielo, jugar con los colores. Pero por supuesto disfruté rodando en el Canal de l’Ourcq, en el puente Crimée que me encanta. Prévert fue fotografiado por Doineau, también está la escuela Marcel Carné cerca y puedes ver el Arletty pasando por el Sena. Es donde se rodó “Las Puertas de la Noche”, una película de Carné con Jean Vilar  interpretando a Fate. Y por casualidad rodamos el despacho de una de las compañías fabricantes de armas en el Teatro Jean Vilar en Suresnes. Me encantan esas señales de buena suerte. Defiendo totalmente la herencia de Carné y Prévert.

Dices que no puedes evitar vaciar calles, limpiar el cielo. ¿Hubo muchos efectos visuales?
J.P. Jeunet: Hay unas 350 tomas con efectos, pero son cosas bastante simples. No hay grandes escenas como en Largo domingo de noviazgo. Pero siempre hay cosas que borrar, que cambiar…

Pareces tener, y se puede ver en la película en la cueva de los traperos por ejemplo, un amor por la artesanía, en el más noble sentido del término.
J.P. Jeunet: Me encanta. Amo el proceso de confección de una película, y necesito estar ahí en todo momento, cada segundo. Empieza con la elección del papel para el storyboard, y acaba con la mezcla y calibración. A diferencia de otros directores que se aburren con esas etapas, yo me divierto en todo momento. Es mi forma de hacer las cosas y tengo derecho a ese placer. Siempre me siento como un niño abriendo su caja de Mecano y jugando con cada pieza. Y no hay forma de que deje una sin usar en el fondo de la caja. Al mismo tiempo, también me siento como un chef en la cocina. Cuando hace un plato, elige ingredientes, inventa, mezcla, asume riesgos. Por supuesto le tiene que gustar el plato, pero lo único que quiere es compartirlo con otros. Es igual para mí. El placer solo merece la pena si se puede compartir con el público… Al final, podríamos resumirlo diciendo que hacer cine es pellizcar de aquí y de allí y cocinar. Al mismo tiempo, en esta película creo que jugamos al límite. La hicimos con 25 millones de euros, muchísimo para una película francesa, y aún estuvimos un poco escasos. Así que ahora pienso que estoy haciendo películas caras y empieza a preocuparme. Micmacs se supone que no debía ser cara, es solo la historia de unos traperos que ocurre en el presente.

¿Qué pasará el día que quiera hacer una película de ciencia ficción? ¿Y elegir Warner para la distribución fue algo automático después de los problemas con Largo domingo de noviazgo?
J.P. Jeunet: Por supuesto. Sin Warner, sin Francis Boespflug en Francia, sin Richard Fox en Estados Unidos, nunca podría haber hecho Largo domingo de noviazgo.  Después de todo conseguí 36 millones de euros para hacer realidad mi sueño en Francia, en francés, con actores franceses. Les debo mucho. Y honestamente intentar que esa película pareciera americana es realmente grotesco.

Un día de fiesta

La indignación ha llegado a las calles de Madrid en un día soleado y lleno de aires festivos y pacíficos. Un servidor se unió a la columna que le correspondía que no es otra que la del Barrio de Salamanca. Así que me desplacé hasta la Plaza de Salvador Dalí desde donde partío a las 11 de la mañana a pesar de estar citados a las 10:30 h. Eramos pocos pero bien avenidos e hicimos mucho ruido. Al ritmo de “lo llaman democracia y no lo es” o “el Barrio de Salamanca también se levanta” fuimos despertando a nuestros vecinos para llegar a unirnos con la gran columna del este en María de Molina. Momento emocionante sin duda alguna. Las imágenes que vais a ver y los vídeos son una representación de este movimiento ciudadano, cada vez más mayoritario. Ahora que cada uno piense, medite y juzgue lo que estime oportuno.

Y luego hicmos picnic en el paseo de Recoletos

19J: Marcha del Barrio de Salamanca

Himno de la alegría- 9ª de Bethoven