Ya es oficial, Penélope Cruz ha sido la primera actriz española en conseguir un Oscar. Desde aquí, mi más sincera enhorabuena. No sé si estoy muy de acuerdo con el premio, pero no puedo negar que me siento orgullosa de que lo haya ganado ella. Aunque no sólo se llevó el Oscar a la mejor actriz de reparto, también acaparó todas las miradas porque sin duda, fue la más elegante de la noche. Y es que no tengo palabras; el vestido de Balmain vintage me ha dejado con la boca abierta. Blanco, palabra de honor, con flores bordadas; un vestido perfecto digno de la ganadora de un Oscar. Penélope ha resurgido de sus cenizas cual ave fénix y ha recuperado el glamour al que nos tenía acostumbrados, después de decepcionar a más de uno con sus últimas elecciones de vestuario. Anoche, Penélope estaba espectacular. A las pruebas me remito.

Sus competidoras en lo que a elegancia se refiere, que no calidad interpretativa, no le llegaban ni a la suela del zapato. En general, el nivel ha sido más alto que el de otros años, pero no estaba a la altura de las cisrcunstancias. Pocas actrices han arriesgado y han preferido ir simplemente correctas antes que meter la pata. Si no, que se lo digan a Angelina Jolie, que si no llega a ser por los espectaculares pendientes que llevaba puestos y el hombre (igual de espectacular) que la acompañaba, hubiera pasado totalmente desapercibida. El vestido, de Elie Saab.

Por Elie Saab también apostó Evan Rachel Wood, que también iba de blanco y palabra de honor, el look favorito de la noche que también llevó Taraji. P Henson, vestida de Versace y Anne Hathaway, en versión brillos, de Armani Privé.



Marisa Tomei también eligió un color crudo con gran acierto. Y eso que con esta chica me pasa lo mismo que con Sandra Bullock, que se ponga lo que se ponga me sigue pareciendo igual de cutre, como si fuera siempre con el pelo sucio… Pero tengo que reconocer que esta vez estaba espectacular con este vestido de Versace.

Como Jessica Biel, muy elegante, de Prada y Miley Cyrus, más conocida por la adolescencia como Hanna Montana, que dejó a un lado su faceta de niñata insoportable y se vistió como dios manda con un fabuloso vestido de Zahid Murad.


La cantante Alicia Keys, de Armani Privé y la actriz Natalie Portman, de Rodarte, coincidieron en el color. Bien hecho; las dos estaban muy favorecidas.


Meryl Streep apostó por Aberta Ferretti y no se equivocó, pero sí lo hizo Amy Adams, de Carolina Herrera, que no estuvo muy acertada con el vestido de Carolina Herrera pero sí con el magnífico collar de Fred Leighton.


Una de las protagonistas de la película ganadora de la noche, Frieda Pinto, deslumbró por su belleza con este John Galliano azul intenso de original escote mientras que Tilda Swinton optó por un dos piezas de Lanvin, muy elegante pero poco llamativo.


La decepción de la noche me la llevé con Kate Winslet. Últimamente acude a las entregas de premios con vestidos negros, casi siempre de Yves Saint Laurent. Va sencilla pero muy elegante, aunque debería arriesgar un poco más. Esta vez, ha intentado darle algo más de vida a su vestido, pero ha metido la para hasta el fondo. También de Yves Saint Laurent, no voy a decir que es feo, porque no lo es, pero no le favorecía mucho a la actriz. El vestido le hacía parecer mayor de lo que es y no le sacaba todo el partido que debería a la actriz. Por lo menos se llevó el Oscar. No se puede tener todo.

O sí se puede, porque nuestra Pe, se llevó el Oscar y además fue la más elegante y espectacular de la noche. Viva el glamour español¡¡¡

Y a vosotros, ¿quién os ha parecido la más o el más elegante de la noche?.






